El afecto emocional en pacientes diabéticos mexicanos*

La diabetes se ha convertido en unos de los problemas epidémicos prioritarios en México y el mundo. Este estudio se diseñó para evaluar el afecto en diabéticos y determinar si éste difiere de la población sana. Se realizó un estudio comparativo en el que se incluyeron 34 pacientes, en su mayoría con...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Víctor Ramos-Pérez, María del Rocío Hernández-Pozo, María Araceli álvarez-Gasca
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2019
País:México
Institución:Universidad Nacional Autónoma de México
Repositorio:Redalyc-UNAM
OAI Identifier:oai:redalyc.org:139063846002
Acceso en línea:https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=139063846002
https://www.redalyc.org/journal/1390/139063846002/
https://www.redalyc.org/journal/1390/139063846002/html/
https://www.redalyc.org/journal/1390/139063846002/139063846002.epub
https://www.redalyc.org/journal/1390/139063846002/movil
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Psicología
PANAS
Diabetes
mexicanos
afecto emocional positivo
afecto emocional negativo
Descripción
Sumario:La diabetes se ha convertido en unos de los problemas epidémicos prioritarios en México y el mundo. Este estudio se diseñó para evaluar el afecto en diabéticos y determinar si éste difiere de la población sana. Se realizó un estudio comparativo en el que se incluyeron 34 pacientes, en su mayoría con diabetes mellitus tipo 2 DM2 y un grupo de población sana. Se utilizó el instrumento de medición PANAS para detectar niveles de afecto positivo y negativo. Los principales resultados muestran que las personas de 21 a 40 años presentan un mejor balance emocional y/o pensamientos positivos en relación con las personas de 41 a 50 años quienes se desequilibran más fácilmente por su parte, las personas por encima de los 50 años tienden a equilibrar sus pensamientos mucho mejor. La mayoría de las personas con diabetes no practican actividad física y si lo hacen es de forma irregular, quienes realizaban actividad física moderada o intensa reportaron niveles más altos de afecto positivo. La mayoría de los diabéticos no cuentan con un trabajo asalariado y se mueven en la informalidad, esa condición laboral estuvo asociada con índices superiores de ira y disgusto. Fue estadísticamente significativa la diferencia en los estados emocionales entre personas sanas y diabéticas, los segundos presentaron una marcada tendencia a emociones negativas, en especial miedo y vergüenza, que fue mayor en las pacientes femeninas. Se recomienda un entrenamiento para disminuir las emociones negativas e incrementar las positivas para lograr mejorar la calidad de vida en las personas diabéticas.