Conquista y encomienda en la Nueva Galicia durante la primera mitad del siglo XVI: “bárbaros” y “civilizados” en las fronteras americanas

Luego de la ruina de la capital de los aztecas, la oposición guerrera se extinguió muy rápidamente. Así, en unos pocos años los españoles se enseñorearon, casi sin enfrentar resistencia armada alguna, del conjunto de las poblaciones que habitaban las ricas tierras de las altas cuencas y valles de la...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: SALVADOR ALFREDO ALVAREZ SUAREZ
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2008
País:México
Institución:El Colegio de Michoacán
Repositorio:Repositorio Institucional de COLMICH
Idioma:español
OAI Identifier:oai:colmich.repositorioinstitucional.mx:1016/467
Acceso en línea:http://colmich.repositorioinstitucional.mx/jspui/handle/1016/467
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:info:eu-repo/classification/LEMB/México -- Historia -- Conquista, 1519-1540
info:eu-repo/classification/LEMB/Indios de México -- Historia
info:eu-repo/classification/LEMB/Nueva Galicia -- Historia
info:eu-repo/classification/cti/5
info:eu-repo/classification/cti/55
info:eu-repo/classification/cti/5504
info:eu-repo/classification/cti/550404
Descripción
Sumario:Luego de la ruina de la capital de los aztecas, la oposición guerrera se extinguió muy rápidamente. Así, en unos pocos años los españoles se enseñorearon, casi sin enfrentar resistencia armada alguna, del conjunto de las poblaciones que habitaban las ricas tierras de las altas cuencas y valles de la llamada “Mesoamérica nuclear”. En contraste, cuando los españoles alcanzaron las regiones mesoamericanas de alta cultura, pero menor densidad demográfica, los conquistadores debieron afrontar guerras interminables y sangrientas. Allí los españoles debieron recurrir al curso de grandes contingentes de indios provenientes de las regiones de alta civilización de la Mesoamérica nuclear, los cuales fungieron recurrentemente como “aliados de guerra” de los españoles en el resto de sus conquistas en la Nueva España. Este proceso se repitió luego en la Nueva Galicia, en donde la presencia a la vera de los españoles de contingentes formados por decenas de miles de indios provenientes de las regiones de alta civilización mesoamericana, ni solamente condenó a las poblaciones aborígenes a una larga y sangrienta conquista a la cual no fueron capaces de resistir, sino que terminó por desestructurar y trastocar por entero sus antiguas formas de vida.