Derivación ventrículo-vesicular: una alternativa en el tratamiento de hidrocefalia

Antecedentes: En el manejo de la hidrocefalia, la derivación ventrículo-vesicular se justifica en situaciones en donde la derivación ventrículo-peritoneal no es factible por alteración del peritoneo, o cuando las derivaciones ventrículo-auricular y ventrículo-pleural están contraindicadas. Caso clín...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Juan Francisco Hasslacher-Arellano, Gregorio Arellano-Aguilar, Juan Francisco Funes-Rodríguez, Santiago López-Forcén, Fernando Torres-Zapiain, Luis Gerardo Domínguez-Carrillo
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2016
País:México
Institución:Universidad de Guanajuato
Repositorio:Redalyc-UG
OAI Identifier:oai:redalyc.org:66245737008
Acceso en línea:https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=66245737008
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Medicina
vesicular
Hidrocefalia
Disfunción valvular
Derivación ventrículo
Descripción
Sumario:Antecedentes: En el manejo de la hidrocefalia, la derivación ventrículo-vesicular se justifica en situaciones en donde la derivación ventrículo-peritoneal no es factible por alteración del peritoneo, o cuando las derivaciones ventrículo-auricular y ventrículo-pleural están contraindicadas. Caso clínico: Paciente femenina de 27 a˜nos con hidrocefalia al nacimiento, manejada con válvula de derivación ventrículo-peritoneal con recambio en 3 ocasiones por infección, es ingresada por colitis originada por Clostridium difficile. Presentaba de manera concomitante manifestaciones de hipertensión intracraneal con deterioro neurológico que obligaron a la revisión ventricular y a cambio de sistema de derivación ventrículo-peritoneal, con mal funcionamiento distal por engrosamiento del peritoneo. Ante la contraindicación de derivación auricular y pleural, se decidió colocar el catéter distal en vesícula biliar, logrando la recuperación de las funciones neurológicas. Conclusiones: En el 5% de los pacientes que presentan disfunción valvular se deben buscar distintas alternativas de drenaje. La vesícula biliar es una buena opción, pues su capacidad de absorción le permite manejar hasta 1,500 cc diarios de líquido; además de ser un excelente drenaje a través de la vía biliar, presenta facilidad de realización, considerándose en la actualidad un procedimiento viable como segunda opción de derivación ante el fallo de la derivación ventrículo-peritoneal.