Ladrones infames y su accionar delictivo : el robo en caminos, domicilios y poblaciones en Jalisco, 1846–1861

Sin duda, hablar sobre un alto índice delictivo y una debilidad estatal evidente nos remiten inevitablemente al siglo XIX. Porque a diferencia de otros periodos en la historia, en gran parte de la primera centuria del México independiente confluyeron algunos elementos clave para explicar el notable...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Sebastian Porfirio Herrera Guevara
Tipo de recurso: tesis doctoral
Estado:Versión aceptada para publicación
Fecha de publicación:2017
País:México
Institución:El Colegio de Michoacán
Repositorio:Repositorio Institucional de COLMICH
Idioma:español
OAI Identifier:oai:colmich.repositorioinstitucional.mx:1016/206
Acceso en línea:http://colmich.repositorioinstitucional.mx/jspui/handle/1016/206
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:info:eu-repo/classification/LEMB/Ladrones -- Jalisco -- Siglo XIX
info:eu-repo/classification/LEMB/Violencia -- Jalisco -- Siglo XIX
info:eu-repo/classification/LEMB/Delitos Contra la Seguridad Pública -- Jalisco -- Siglo XIX
info:eu-repo/classification/LEMB/Administración de Justicia -- Jalisco -- Historia -- Siglo XIX -- Estudio de Casos
info:eu-repo/classification/LEMB/Jalisco -- Historia -- Siglo XIX
info:eu-repo/classification/cti/5
info:eu-repo/classification/cti/63
info:eu-repo/classification/cti/6307
info:eu-repo/classification/cti/630704
Descripción
Sumario:Sin duda, hablar sobre un alto índice delictivo y una debilidad estatal evidente nos remiten inevitablemente al siglo XIX. Porque a diferencia de otros periodos en la historia, en gran parte de la primera centuria del México independiente confluyeron algunos elementos clave para explicar el notable número de robos que ocurrían en el territorio nacional, pero en particular en un estado con una configuración compleja cómo fue el jalisciense: una pauperización rampante de las mayorías, una debilidad estatal notoria, una hacienda pública debilitada, carencia de códigos legislativos modernos, cárceles poco seguras, cuerpos de seguridad exiguos e ineficientes, así como numerosos conflictos políticos y sociales. En este contexto en extremo convulso, el bandido gozó de una notoria visibilidad como un elemento social palpable y su accionar fue muy complejo. Al contrario de lo que se puede pensar, el siglo XIX se caracterizó por un número elevado de robos hechos por ladrones comunes, las decenas de miles de casos remitidos en los archivos judiciales demuestran que por cada ladrón famoso había un cúmulo de infames (es decir aquellos carentes de renombre). Este trabajo intentará dar luz justamente a aquellos ladrones que no tenían alcurnia dentro del mundo delictivo, pero que constituyeron la mayoría. Hacer una historia social del robo, desde la perspectiva actual de la historia del delito que destaca los elementos socioculturales de la práctica, le da centralidad a los grupos marginados. En ese sentido es una historia que toma en cuenta la existencia de los otros: los olvidados, los delincuentes, los pobres, los tradicionalmente segregados tanto para las élites como para las historiografías más tradicionales.