INDÍGENAS EN LA PRENSA DURANTE EL SEXENIO SALINISTA. TRAS LA HUELLA DEL RACISMO EN LOS DISCURSOS DEL PODER EN MEXICO

Bajo la consigna vivir por la patria o morir por la libertad, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) emprendió la madrugada del primero de enero de 1994 una lucha que en sus propias palabras debía hacerse como último recurso para “alcanzar demandas que nunca ha satisfecho el estado mexi...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: ADRIANA AGUAYO AYALA
Tipo de recurso: tesis doctoral
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2008
País:México
Institución:Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social
Repositorio:Repositorio Institucional CIESAS
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ciesas.repositorioinstitucional.mx:1015/27
Acceso en línea:http://ciesas.repositorioinstitucional.mx/jspui/handle/1015/27
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:info:eu-repo/classification/CIENCIAS SOCIALES/CIENCIAS SOCIALES
info:eu-repo/classification/cti/5
info:eu-repo/classification/cti/63
info:eu-repo/classification/cti/6309
info:eu-repo/classification/cti/630999
Descripción
Sumario:Bajo la consigna vivir por la patria o morir por la libertad, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) emprendió la madrugada del primero de enero de 1994 una lucha que en sus propias palabras debía hacerse como último recurso para “alcanzar demandas que nunca ha satisfecho el estado mexicano: trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz”. (ezln 1994:36) “somos producto de 500 años de luchas pero nosotros hoy decimos ¡basta!” Decía la primera declaración de la Selva Lacandona, difundida públicamente al día siguiente del levantamiento (EZLN 1994:33), primer comunicado que la comandancia general del EZLN hizo al pueblo de México. Aquella madrugada, la del primer día del año de 1994, la misma en que entraba en vigor el tratado de libre comercio que el gobierno de México firmo con Estados Unidos y Canadá para asegurar la entrada de nuestro país al primer mundo, millones de ojos se posaron en el sureste del México y v