Linfoma no Hodgkin fulminante presentándose con acidosis láctica e insuficiencia hepática aguda: reporte de caso y revisión de la literatura

La falla hepática causada por neoplasias malignas es rara. Puede ser secundaria a cáncer hepatocelular, metástasis hepáticas, neoplasias secundarias o como complicación de agentes quimioterapéuticos. Las neoplasias hematológicas, como la leucemia, linfoma no Hodgkin y linfoma Hodgkin generalmente no...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Guillermo Flores Padilla, Marco Antonio Alba Garibay, Haiko Nellen Hummel, Renata Ávila, Alejandra Méndez, Rocío Ramírez
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2009
País:México
Institución:Centro Médico Nacional Siglo XXI
Repositorio:Redalyc-CMN
OAI Identifier:oai:redalyc.org:199317359011
Acceso en línea:https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=199317359011
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Medicina
Insuficiencia hepática aguda
Linfoma no Hodgkin fulminante
Descripción
Sumario:La falla hepática causada por neoplasias malignas es rara. Puede ser secundaria a cáncer hepatocelular, metástasis hepáticas, neoplasias secundarias o como complicación de agentes quimioterapéuticos. Las neoplasias hematológicas, como la leucemia, linfoma no Hodgkin y linfoma Hodgkin generalmente no causan falla hepática y más raramente aún producen falla hepática aguda fulminante. Caso clínico: se presenta un hombre de 43 años de edad con diarrea, náuseas y dolor abdominal leve de dos semanas de evolución. Fue tratado con antibióticos orales sin mejoría. Ingresó con falla hepática al departamento de urgencias en donde se lo encontró ictérico, agitado, taquicárdico e hipotenso. Tenía equimosis alrededor de los ojos y tórax, sangrado activo en sitios de venopunción y hematuria macroscópica. El abdomen estaba doloroso con hepatomegalia. Los estudios de laboratorio tenían hallazgos que correspondían a falla hepatorrenal aguda, serología para hepatitis viral negativa, anticuerpos antinucleares negativos y el panel de hierro normal. El ultrasonido abdominal mostró hepatoesplenomegalia. El paciente desarrolló hipoglucemia refractaria y mayor aumento de ácido láctico sérico. Falleció a los cinco días de su admisión. Conclusiones: la falla hepática aguda como presentación inicial de linfoma es rara. Esto puede retrasar el diagnóstico, contribuyendo al mal pronóstico de esta entidad. Establecer el diagnóstico de malignidad como causa de falla hepática aguda es difícil y requiere un alto índice de sospecha. Dado el mal pronóstico asociado con el diagnóstico tardío y los potenciales beneficios de la quimioterapia, se debe considerar al linfoma como causa de falla hepática aguda sin una etiología evidente y asociado a acidosis láctica y hepatomegalia.