El sistema de partidos políticos en la Argentina

Los primeros cincuenta años de la historia nacional argentina se carac­terizan por la lucha entre las provincias del interior y Buenos Aires. El problema dominante en este conflicto era ¿“qué forma de gobierno tendrá la nueva nación”? Los líderes políticos del interior se conside­raban federal...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Snow, Peter G.
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2023
País:México
Institución:UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO
Repositorio:Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ojs.pkp.sfu.ca:article/84507
Acceso en línea:https://www.revistas.unam.mx/index.php/rmcpys/article/view/84507
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:El sistema de partidos políticos en la Argentina
Buenos Aires
partidos políticos
Descripción
Sumario:Los primeros cincuenta años de la historia nacional argentina se carac­terizan por la lucha entre las provincias del interior y Buenos Aires. El problema dominante en este conflicto era ¿“qué forma de gobierno tendrá la nueva nación”? Los líderes políticos del interior se conside­raban federalistas, y tendían a equiparar el federalismo con la demo­cracia y la libertad; recordaban el centralismo extremo de España y sus colonias, y no querían una continuación del sistema unitario. Tam­bién reconocían las diferencias económicas y sociales entre algunas de las provincias, especialmente entre las del interior y Buenos Aires, y pensaban que el federalismo era más adecuado para lidiar con estas diferencias. Por otro lado, los Unitarios de Buenos Aires estaban con­ vencidos de que solamente un sistema unitario podía unificar las pro­vincias en guerra, convirtiéndolas en una sola nación. En un nivel más pragmático, el conflicto se agravaba por el hecho de que la fuente mayor de ingresos argentinos provenía de los impuestos de importación colectados en Buenos Aires, que tenía el único puerto utilizable en la nueva nación. Incomunicadas, con sus mercados tradicionales en el norte de Perú, las provincias del interior tenían que mandar sus productos por los ríos Paraguay y Paraná, teniendo que pagar a Buenos Aires impuestos de importación y exportación. La suma completa de los ingresos colectados en el puerto de Buenos Aires se guardaba en la teso­rería de esta provincia, hecho que ciertamente contribuía a que los “porteños” no fueran queridos por las gentes de otras provincias.