La alteridad del cuerpo femenino en estado de menstruación, embarazo, parto y puerperio entre los nahuas antiguos y contemporáneos

El presente artículo aborda tres construcciones que los nahuas de los siglos XVI y XXI han elaborado sobre el cuerpo femenino durante las diferentes etapas de su vida sexual. En primer lugar, se estudia el daño que causan las mujeres menstruantes, las embarazadas, las muertas durante el parto y las...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Miriam López Hernández
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2017
País:México
Institución:Instituto Nacional de Antropología e Historia
Repositorio:Redalyc-INAH
OAI Identifier:oai:redalyc.org:529558396006
Acceso en línea:https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=529558396006
https://www.redalyc.org/journal/5295/529558396006/
https://www.redalyc.org/journal/5295/529558396006/html/
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https://www.redalyc.org/journal/5295/529558396006/movil
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Antropología
parto
nahuas
embarazo
puerperio
Menstruación
Descripción
Sumario:El presente artículo aborda tres construcciones que los nahuas de los siglos XVI y XXI han elaborado sobre el cuerpo femenino durante las diferentes etapas de su vida sexual. En primer lugar, se estudia el daño que causan las mujeres menstruantes, las embarazadas, las muertas durante el parto y las puérperas, específicamente, a los hombres con quienes copulan, a los niños que las visitan, a los que están cerca de ellas o se topan con sus paños manchados de sangre. El segundo aspecto tratado es la vulnerabilidad del cuerpo femenino durante la menstruación, el embarazo, el parto y el puerperio. En estos estados la condición anímica de las mujeres cambia porque sus tonaltin están débiles; de esta forma, ellas se vuelven susceptibles a las enfermedades e incluso pueden morir. El tercer punto tratado se enfoca en la potencia de la sangre de la mujer y su cuerpo. Las mujeres han empleado su propia sangre para calmar a los esposos violentos y para conseguir que las amen, así como para debilitarlos. Igualmente, se les atribuían poderes mágicos a distintas partes del organismo de las mujeres que morían en su primer parto, sus poseedores las empleaban para triunfar en la batalla, para aumentar su valentía y para causar desmayo en las personas.