“Una riqueza que nunca fue”. Dinámicas de población y propiedad de la tierra. Panalachi, la larga formación de un ejido pluriétnico en la Sierra de Chihuahua

El poblamiento no indígena y la evolución de la sociedad norteña novohispana y mexicana ha sido ampliamente estudiado durante las últimas décadas. Sin embargo, para el caso de la Sierra Tarahumara la población no indígena ha sido relegada. Aparece solamente como una especie de telón de fondo, una re...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Diana Alicia Gutiérrez Medina
Tipo de recurso: tesis doctoral
Estado:Versión aceptada para publicación
Fecha de publicación:2024
País:México
Institución:El Colegio de Michoacán
Repositorio:Repositorio Institucional de COLMICH
Idioma:español
OAI Identifier:oai:colmich.repositorioinstitucional.mx:1016/1516
Acceso en línea:http://colmich.repositorioinstitucional.mx/jspui/handle/1016/1516
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:info:eu-repo/classification/LERM/Tarahumaras -- Condiciones Económicas
info:eu-repo/classification/LERM/Indios de México -- Condiciones Económicas
info:eu-repo/classification/LERM/Tenencia de la Tierra -- México -- Sierra Tarahumara
info:eu-repo/classification/LERM/Sierra Tarahumara (Chihuahua) -- Tenencia de la Tierra
info:eu-repo/classification/LERM/Panalachi, Chihuahua -- Tenencia de la Tierra
info:eu-repo/classification/cti/5
info:eu-repo/classification/cti/63
info:eu-repo/classification/cti/6310
info:eu-repo/classification/cti/631010
Descripción
Sumario:El poblamiento no indígena y la evolución de la sociedad norteña novohispana y mexicana ha sido ampliamente estudiado durante las últimas décadas. Sin embargo, para el caso de la Sierra Tarahumara la población no indígena ha sido relegada. Aparece solamente como una especie de telón de fondo, una referencia obligada, pero vaga en la vida de los indígenas. Y es que el desarrollo de la vida en sociedad de esta región serrana no podría comprenderse sin partir de la trama de la permanente interacción que existió desde la época colonial y se continúa, de hecho, hasta el presente entre la sociedad colonial-española y mestizo-mexicana y la sociedad rarámuri. Fue de suma relevancia explicar y analizar el problema del Norte de México. A diferencia de otras regiones de México, en el norte, desde finales del siglo XVI, los españoles comas se toparon con asentamientos indígenas de baja densidad demográfica, en términos generales, y sumamente dispersos por un amplísimo territorio. Si bien, indígenas y rancheros tenían bagajes culturales muy diferentes entre sí, desarrollaron, en ambos casos, patrones de asentamientos de tipo disperso y reticular, sin fronteras o "límites territoriales" lineales, esta baja densidad y dispersión será el sello distintivo de poblamiento en la Sierra Tarahumara. Es una región en donde la tierra lejos de aparecer como un bien inmóvil, un recurso invariable, cuya posesión en determinada cantidad, determina el grado de "riqueza" o " pobreza", lo mismo de un individuo, que de un "colectivo", situación típica de un contexto de frontera agraria cerrada, aparece como una "variable" propia de un contexto de frontera agraria abierta, en donde, por lo tanto, las dinámicas de poblamiento jugaron siempre un papel fundamental en la conformación de la estructura agraria. Durante la reforma agraria, las principales vías de acceso al reparto era estar o haber estado asentados en alguna Antigua hacienda o en terrenos de compañías forestales, ganaderas o ferrocarrileras. Pero los indígenas y los rancheros de Panalachi, no eran despojados o desplazados pues no existían, en la tarahumara, ni haciendas latifundistas susceptibles de ser fraccionadas y repartidas, ni tierras de riego, o de temporal ya roturadas y aptas para ser ocupadas de inmediato por nuevos propietarios, ni agostaderos o potreros aptos para la introducción de grandes manadas de ganado. Por lo tanto, la "restitución" o la "dotación" de tierras fueron inoperantes para los rarámuris y los rancher