| Sumario: | Se presentan algunas reflexiones sobre la estrategia de modernización educativa que puso en práctica la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) hace más de una década. En esta estrategia, la figura del profesor-investigador se ha consolidado mediante la integración de áreas de investigación, las cuales se constituyen como instancias autorreguladoras de la producción y difusión científica en un primer momento y de la docencia en uno segundo. Pese a la importancia de tales medidas y de sus efectos en la dinámica del quehacer universitario, hasta la fecha no se han puesto a discusión los resultados que ha arrojado esta política. No se cuenta con diagnósticos que reporten el comportamiento de la productividad científica de los profesores-investigadores, de su calidad, impacto o función, ni de la influencia que este sistema ha tenido en las concepciones y percepciones que sobre la docencia tienen los diferentes actores universitarios. Se muestran datos que orienten el análisis de un modelo de desarrollo académico en particular. La información se refiere al caso específico del Departamento de Sociología de la División de Ciencias Sociales y Humanidades (DCSH) de la Unidad Iztapalapa. Se trata de un estudio exploratorio y es una aproximación al problema; por ello, no se pretende hacer extensivos los hallazgos a la totalidad de los departamentos y divisiones. Su propósito es animar la reflexión en torno a nuestro quehacer cotidiano.
|