| Resumo: | El pensamiento de la Ilustración edificó la igualdad formal como un asunto de la universalidad humana y, para dar garantías a los ciudadanos, defendió derechos fundamentales, entre los cuales está el principio de presunción de inocencia. El problema se presenta cuando para la defensa de los derechos de las mujeres víctimas de violencia, parece haber una confrontación de dos voces: agresor y víctima. Un dilema: qué voz y por qué tendría prioridad. Aquí analizamos los posibles fundamentos y los obstáculos ideológicos sobre este problemático asunto. Suponemos que existen lógicas que pueden dar alguna luz sobre estos temas, siempre difíciles, donde no cabe ninguna respuesta simple y unilateral. La problemática se analiza en tres tiempos: primero, histórico, considerando la Ilustración como antecedente del tema; segundo, lógico-deóntico, sobre el tema de la equivalencia y la igualdad en la perspectiva de género; tercero, las consecuencias en los procesos judiciales.
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