Insomnio y anormalidades conductuales como manifestaciones iniciales en una paciente con síndrome de Sanfilippo

Las mucopolisacaridosis son un grupo de enfermedades en las que existe anormalidad en las enzimas lisosomales. Sus características más frecuentes son los rasgos faciales toscos asociados a problemas oculares, óseos y cardíacos; hepatoesplenomegalia, infiltración cutánea y hernias umbilical e inguina...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Carmen Esmer-Sánchez, Abel Salazar-Martínez, Héctor Hernández-Mondragón, Antonio Bravo-Oro
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2011
País:México
Institución:Universidad Autónoma de Nuevo León
Repositorio:Redalyc-UANL
OAI Identifier:oai:redalyc.org:423640327004
Acceso en línea:https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=423640327004
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Medicina
MPS III
mucopolisacaridos
Síndrome de Sanfilippo
enfermedades lisosomales
Descripción
Sumario:Las mucopolisacaridosis son un grupo de enfermedades en las que existe anormalidad en las enzimas lisosomales. Sus características más frecuentes son los rasgos faciales toscos asociados a problemas oculares, óseos y cardíacos; hepatoesplenomegalia, infiltración cutánea y hernias umbilical e inguinal. Las manifestaciones neurológicas varían desde intelecto normal hasta deterioro neurológico progresivo y grave. La mucopolisacaridosis III, o enfermedad de Sanfilippo es el paradigma de las manifestaciones de la acumulación de glicosaminoglicanos en el sistema nervioso; sin embargo, los síntomas de compromiso visceral y fenotípico son poco llamativos lo que frecuentemente retrasa su diagnóstico. Se describen los hallazgos neurológicos en una paciente que mostró desarrollo psicomotor normal hasta los dos años de edad; posteriormente aparecieron insomnio, regresión de lenguaje, pérdida visual y sordera. Durante la evolución se descartaron varios padecimientos hereditarios y adquiridos, pero fue hasta los ocho años cuando se sospechó enfermedad por atesoramiento lisosomal y se cuantificaron los glicosaminoglicanos en la orina, lo que confirmó el diagnóstico de síndrome de Sanfilippo.