Jorge Alberto Manrique: El transgresor (1936-2016)

La trayectoria de Jorge Alberto Manrique en el mundo de la historia del arte latinoamericano traza paralelos entre su pensamiento historicista y el análisis del ambiente artístico. El interés de este tributo es abordar la vida de un hombre que buscó responder a la pregunta: ¿cómo se forma un histori...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Miguel Ángel Rosas
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2017
País:México
Institución:Universidad Nacional Autónoma de México
Repositorio:Redalyc-UNAM
OAI Identifier:oai:redalyc.org:36950565009
Acceso en línea:https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=36950565009
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Arte
UNAM
México
barroco
manierismo
historicismo
Descripción
Sumario:La trayectoria de Jorge Alberto Manrique en el mundo de la historia del arte latinoamericano traza paralelos entre su pensamiento historicista y el análisis del ambiente artístico. El interés de este tributo es abordar la vida de un hombre que buscó responder a la pregunta: ¿cómo se forma un historiador e historiador del arte? Este texto, estructurado de forma cronológica, nos familiariza primero con el Manrique previo a los encuentros con pensadores como Edmundo O’Gorman, Francisco de la Maza y Justino Fernández. ¿Cuáles fueron sus referencias iniciales, quiénes fueron sus maestros y cómo definió su posición a partir del historicismo son algunas de las preguntas que encuentran respuesta. La oposición dialéctica entre la historia y la historia del arte, apertura y tradición, manierismo y barroco, así como la postura de Manrique frente a lo mexicano, forjada desde el interior de una generación en tránsito, son resultado de una crisis en la que el triunfo de uno es permeado por el otro, similar a “un objeto herido en el que han quedado huellas”. Ese rigor hegeliano —el giro dialéctico filosófico— es el que fundamentó su vida profesional. Así, esta semblanza, además de dejar prueba de las líneas de investigación de Manrique, es una forma de rendir homenaje a uno de los historiadores y críticos de arte más importantes, quien, entre otros aportes, impulsó al Instituto de Investigaciones Estéticas (UNAM) a abrirse al ámbito internacional.