Tensiones entre el clero secular y los franciscanos por las prácticas de primacía eclesiástica en Querétaro

La vida novohispana de los eclesiásticos, desde la evangelización estuvo estigmatizada por las pugnas entre los dos modelos fundacionales de Iglesia: la mendicante o regular, y la diocesana o secular. Ya que bajo el patronato regio las órdenes regulares obtuvieron los privilegios para poseer las doc...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Edgar Daniel Yañez Jimenez
Tipo de recurso: tesis de maestría
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2018
País:México
Institución:Universidad Autónoma de Querétaro
Repositorio:Repositorio Institucional de la Universidad Autónoma de Querétaro
OAI Identifier:oai:ri-ng.uaq.mx:123456789/1031
Acceso en línea:http://ri-ng.uaq.mx/handle/123456789/1031
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:clero regular
clero secular
secularización religiosa
prácticas de primacía
tensiones eclesiásticas
apropiación
HUMANIDADES Y CIENCIAS DE LA CONDUCTA
Descripción
Sumario:La vida novohispana de los eclesiásticos, desde la evangelización estuvo estigmatizada por las pugnas entre los dos modelos fundacionales de Iglesia: la mendicante o regular, y la diocesana o secular. Ya que bajo el patronato regio las órdenes regulares obtuvieron los privilegios para poseer las doctrinas, pero los clérigos deseosos de espacios propios pugnaron las doctrinas y demás corporaciones para trasladarlas bajo su dominio. La pugna se dio desde el “alto clero”, es decir, obispos y cabildos catedralicios frente a provinciales y comisarios regulares. Por ello, la hipótesis general consiste en que el éxito de la secularización sistemática bajo los Borbón a mediados del siglo XVIII, también se debió al dinamismo de los cleros locales, o “bajo clero”, y no sólo al ambiente político e “ilustrado” del momento. De modo que la hipótesis particular afirma que en Querétaro, a partir de 1704, el apocado clero secular promovió un dinamismo tendiente a la secularización, mediante la disputa por las prácticas de primacía eclesiástica a los franciscanos (predominio, precedencia y primogenitura), hasta obtenerla en 1759. La variedad de fuentes utilizadas permiten contrastar este proceso de pugna eclesiástica, confirmando las hipótesis, pero también permiten observar y analizar un proceso de circularidad de la cultura, que no es otra cosa que la apropiación simbólica de elementos entre la cultura “élite” y la cultura “popular”. Como sucedió en la imbricación de tradiciones sobre la fundación de Querétaro y la primogenitura, dando como resultado una apropiación de diversas tradiciones, oral y escritas.