Las chicas ya no quieren divertirse: violencia de género y autocuidado en la zona conurbada a la Ciudad de México

"Municipios como Tultitlán, Coacalco y Ecatepec en el Estado de México forman parte desde hace ya varios años de un corredor de trata de personas, en donde la desaparición de mujeres se ha vuelto una constante; ante este escenario, habitantes de esas localidades narran sus experiencias de inseg...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: MIRIAM BAUTISTA ARIAS
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2022
País:México
Institución:Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social
Repositorio:Repositorio Institucional CIESAS
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ciesas.repositorioinstitucional.mx:1015/1542
Acceso en línea:http://ciesas.repositorioinstitucional.mx/jspui/handle/1015/1542
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:info:eu-repo/classification/DLC/Inseguridad.
info:eu-repo/classification/DLC/Recreación.
info:eu-repo/classification/DLC/Tácticas.
info:eu-repo/classification/DLC/Trata.
info:eu-repo/classification/DLC/Vida cotidiana.
info:eu-repo/classification/cti/5
info:eu-repo/classification/cti/63
info:eu-repo/classification/cti/6310
info:eu-repo/classification/cti/631002
Descripción
Sumario:"Municipios como Tultitlán, Coacalco y Ecatepec en el Estado de México forman parte desde hace ya varios años de un corredor de trata de personas, en donde la desaparición de mujeres se ha vuelto una constante; ante este escenario, habitantes de esas localidades narran sus experiencias de inseguridad y miedo, sus prácticas de autocuidado y dan cuenta de cómo el peligro moldea las actividades cotidianas. Los relatos de estas jóvenes visibilizan la manera en que la violencia modela las subjetividades femeninas en contextos donde los peligros son inevitables y la vida no puede interrumpirse a causa de ellos, la única alternativa es adaptarse. En la experiencia de estas mujeres, el miedo no es una posibilidad distante y azarosa, sino un riesgo latente y cercano, que se alcanza a librar cada día, pero quién sabe hasta cuándo: todas relatan situaciones de peligro que por algún azar no llegaron a concretarse. Particularmente la recreación se inscribe en un discurso sobre la imposibilidad de estar segura en ninguna parte, de prohibición y culpabilización de las víctimas; la vida nocturna, esporádica y limitada, aparece caracterizada como “destrampe” o “conducta inmadura e irresponsable”".