No vale nada la vida: éxodo y criminalización de migrantes centroamericanos en México
En los primeros tres lustros del siglo xxi el régimen político mexicano ha intensificado la crisis de los derechos humanos. Diversas clases y sectores sociales han sido despojados de bienes y derechos: campesinos sin tierras, trabajadores precarizados o desempleados, jóvenes sin expectativas educati...
| Autor: | |
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2015 |
| País: | México |
| Institución: | Universidad Autónoma de Zacatecas |
| Repositorio: | Redalyc-UAZ |
| OAI Identifier: | oai:redalyc.org:66046497006 |
| Acceso en línea: | https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=66046497006 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Relaciones Internacionales México Centroamérica criminalización derechos humanos Migrantes indocumentados |
| Sumario: | En los primeros tres lustros del siglo xxi el régimen político mexicano ha intensificado la crisis de los derechos humanos. Diversas clases y sectores sociales han sido despojados de bienes y derechos: campesinos sin tierras, trabajadores precarizados o desempleados, jóvenes sin expectativas educativas y laborales, víctimas de la violencia estatal y criminal, entre otros. La generalización del despojo y la violencia se extiende hacia los migrantes indocumentados que cruzan el país. Procedente de Centroamérica, un incesante éxodo de personas huyen de la miseria y la violencia con el afán de rehacer sus vidas y encontrar fuentes de trabajo remunerado. El destino es Estados Unidos, centro motor de una economía mundial en crisis, que engulle grandes cantidades de excedente generado en las periferias del planeta y que se alimenta de fuerza de trabajo barata, entre ella la de inmigrantes indocumentados. Antes tienen que pasar por México, territorio inhóspito donde las instituciones y los agentes estatales criminalizan, detienen y deportan a las inermes caravanas trashumantes. El viaje lo hacen de manera clandestina, a bordo de un tren carguero, llamado la Bestia, donde están expuestos a las inclemencias del tiempo y a sufrir accidentes, pero también a padecer el asalto y violación de bandas criminales que los pueden secuestrar, extorsionar, reclutar o asesinar. La degradación de la dignidad humana queda reducida a su mínima expresión: la mercancía de quien sólo posee su propio trabajo para subsistir y, peor aún, se convierte en un cuerpo que otros extorsionan, comercian y aniquilan. |
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