Patologías benignas de la próstata: prostatitis e hiperplasia benigna

En este trabajo se lleva a cabo un análisis de la anatomía de la próstata; los factores más relevantes que regulan el crecimiento prostático y las funciones de la glándula que podrían influir en la etiología de diferentes patologías de la próstata. En el artículo se realiza un estudio de las diferen...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: R Rodríguez-López, Maya, B Baluja-Conde, Ileana, Bermúdez-Velásquez, Senia
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2007
País:México
Institución:UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE YUCATÁN
Repositorio:Revista Biomédica
Idioma:español
OAI Identifier:oai::article/475
Acceso en línea:https://www.revistabiomedica.mx/index.php/revbiomed/article/view/475
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:próstata; prostatitis; hiperplasia benigna de próstata (HBP); antígeno prostático específico (PSA); andrógenos; estrógenos
Descripción
Sumario:En este trabajo se lleva a cabo un análisis de la anatomía de la próstata; los factores más relevantes que regulan el crecimiento prostático y las funciones de la glándula que podrían influir en la etiología de diferentes patologías de la próstata. En el artículo se realiza un estudio de las diferentes patologías benignas de la próstata, principalmente las prostatitis y la hiperplasia benigna de próstata (HBP). Se analizan parámetros claves en el diagnóstico temprano de estas enfermedades y sus tratamientos. El término prostatitis incluye un conjunto de síntomas o disturbios funcionales que afectan la próstata. Se trata de la infección genitourinaria más frecuente en el varón entre la segunda y cuarta década de vida. Existen diferentes tipos de prostatitis, cada una de las cuales tiene un origen, evolución clínica y tratamiento específico. La HBP es una enfermedad que afecta entre el 50 y 80% de los hombres mayores de 50 años. Un agrandamiento permanente de la próstata conduce progresivamente a retención urinaria, disfunción renal e infección. Diferenciar la sintomatología según sean sus características “irritativas” (componente dinámico) u “obstructivas” (componente estático) dirigirá la aplicación específica e individualizada de uno u otro tratamiento farmacológico (alfa bloqueadores o terapia hormonal) con el fin de mejorar los síntomas y la calidad de vida del paciente.