La complementación alimenticia incrementa la tasa ovulatoria en las cabras sometidas al efecto macho y la baja condición corporal reduce la duración de la estación sexual

"En algunas razas de cabras y ovejas originarias o adaptadas a las zonas subtropicales es característica la estacionalidad de su actividad sexual. En algunas de esas razas se ha demostrado que el fotoperiodo es el principal factor que controla el inicio y el final de la estación sexual. Sin emb...

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Detalhes bibliográficos
Autor: De Santiago Miramontes, Ma. de los Angeles
Formato: tesis doctoral
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2008
País:México
Recursos:Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro
Repositorio:Repositorio Digital CID-UAAAN
OAI Identifier:oai:repositorio.uaaan.mx:123456789/7608
Acesso em linha:http://repositorio.uaaan.mx/xmlui/handle/123456789/7608
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:Cabras
Condición corporal
Bioestimulación
Estro
Ovulación
Alimentación
CIENCIAS AGROPECUARIAS Y BIOTECNOLOGÍA
Descrição
Resumo:"En algunas razas de cabras y ovejas originarias o adaptadas a las zonas subtropicales es característica la estacionalidad de su actividad sexual. En algunas de esas razas se ha demostrado que el fotoperiodo es el principal factor que controla el inicio y el final de la estación sexual. Sin embargo, otros factores ambientales como las relaciones socio-sexuales y la alimentación pueden modificar el ritmo de reproducción anual de las hembras. El efecto macho puede inducir la actividad sexual de las cabras anéstricas, pero el porcentaje de hembras que presentan estro es menor en las hembras subalimentadas que en las bien alimentadas. Asimismo, en las vi hembras subalimentadas, la duración de la estación sexual y la tasa ovulatoria son menores que en las bien alimentadas. El porcentaje de ciclos estrales de duración anormal es mayor en las hembras subalimentadas que en las bien alimentadas. En el norte subtropical de México, la mayoría de los caprinos son mantenidos en condiciones de pastoreo y consumen exclusivamente la flora natural disponible. En consecuencia, los animales están expuestos a variaciones drásticas de la disponibilidad de alimento, ocasionando que en la época de anestro, que coincide con la sequía, el porcentaje de cabras que manifiestan estro y ovulan al ser expuestas al efecto macho sea bajo. Adicionalmente, la proporción de hembras que paren es de solamente un 47% y su prolificidad promedio es de 1.2 cabritos. No obstante, cuando éstas hembras son expuestas a machos sexualmente activos, la proporción de cabras que presentan estro es similar (>90%) a la observada en las hembras confinadas y bien alimentadas. Sin embargo, la prolificidad de las hembras en pastoreo es menor (1.6 cabritos) que en las que son mantenidas en confinamiento (2.0 cabritos). Es posible que una menor tasa ovulatoria en las hembras subalimentadas sea la causa de esta diferencia. Por otra parte, en las cabras intactas confinadas y bien alimentadas, la estación sexual inicia en Septiembre y termina en Febrero, lo cual coincide con el patrón estacional de secreción de la Hormona Luteinizante (LH)"