La ley natural moral según el pensamiento clásico

Este ensayo acerca de la ley natural1 moral quiere ser una colaboración en la difusión de las tesis fundamentales de la filosofía de los derechos humanos (iura humana) que hemos heredado del pensamiento clásico. Partiremos de Santo Tomás de Aquino (1225-1274), quien expuso el tema de la ley natural...

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Detalhes bibliográficos
Autor: Barp Fontana, Lucíano Angelo
Formato: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2008
País:México
Recursos:Universidad La Salle
Repositorio:Repositorio Institucional REIMS
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.lasalle.mx:lasalle/910
Acesso em linha:http://repositorio.lasalle.mx/handle/lasalle/910
https://doi.org/10.26457/recein.v8i30.194
http://revistasinvestigacion.lasalle.mx/index.php/recein/article/view/194/419
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:Derechos humanos
Humanismo
Filosofía
HUMANIDADES Y CIENCIAS DE LA CONDUCTA::FILOSOFÍA::FILOSOFÍA DE LA NATURALEZA
Derecho natural::Filosofía
Descrição
Resumo:Este ensayo acerca de la ley natural1 moral quiere ser una colaboración en la difusión de las tesis fundamentales de la filosofía de los derechos humanos (iura humana) que hemos heredado del pensamiento clásico. Partiremos de Santo Tomás de Aquino (1225-1274), quien expuso el tema de la ley natural moral en la primera de la segunda parte de la Suma Teológica, desde la cuestión 90 hasta la cuestión 106. Para ello, Santo Tomás se apoyó en las obras de Aristóteles, Cicerón, San Agustín y la Patrística. Además, se fundamentó en el Decreto de Graciano (Corpus iuris canonici, recopilado en el año 1140 por el monje camaldulense Graciano) y en las cuatro partes del Corpus iuris civilis (Instituciones, Digesto, Código Justinianeo y Novelas posteriores a Justiniano). Asimismo, los escritos de Santo Tomás sirvieron de base para innumerables comentarios y tratados sobre la ley natural moral que influyeron profundamente en la evolución del pensamiento novo hispano, del cual somos herederos. Actualmente, después de las tragedias de la segunda guerra mundial, se recuperó la doctrina de la ley natural moral insita en la dignidad de la persona humana.2 Este nuevo humanismo es como el renacimiento de la filosofía clásica, cuyas corrientes confluyeron en la antropología tomista que sigue vigente en nuestra cultura actual, cuyo programa se puede resumir así: ”Nada humano me es ajeno” (Terencio, poeta romano de siglo II, a.C).