La emergencia de China como potencia mundial. Fin del periodo de alto crecimiento y nuevos desafíos

El trayecto de lo que podríamos llamar la modernización de China, la confrontación con la necesidad de realizar cambios y colocarse en una situación de vanguardia frente a nuevos retos y desafíos, lleva por lo menos siglo y medio, desde que las potencias extranjeras europeas sometieron a la China de...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: VÍCTOR LÓPEZ VILLAFAÑE
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2016
País:México
Institución:Universidad Nacional Autónoma de México
Repositorio:Redalyc-UNAM
OAI Identifier:oai:redalyc.org:66046498006
Acceso en línea:https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=66046498006
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Relaciones Internacionales
China
desafíos
Crecimiento
modernización
modelo económico
Descripción
Sumario:El trayecto de lo que podríamos llamar la modernización de China, la confrontación con la necesidad de realizar cambios y colocarse en una situación de vanguardia frente a nuevos retos y desafíos, lleva por lo menos siglo y medio, desde que las potencias extranjeras europeas sometieron a la China de la dinastía Qing para otorgarles los beneficios que se derivaron del establecimiento de una relación desigual, a partir de mediados del siglo xix, así como de las rebeliones internas en el país. Los intentos de respuesta a esta nueva situación se dieron en el marco de lo que se conoció como la política de «auto-fortalecimiento», bajo la cual se realizaron reformas y cambios, principalmente en las estructuras burocráticas del imperio. Más tarde, prácticamente al fenecer el siglo xix, la llamada «reforma de los cien días», que significaba un intento más profundo de cambio, después de la derrota militar de China, ya no frente a los europeos, sino a manos de Japón, en 1895, fue de muy corta vida, sin poder tener el tiempo para realizar las transformaciones requeridas por China. Posteriormente, entre 1901 y 1905 se dieron nuevos intentos de reformas e incluso la pretensión de llevar a China hacia un gobierno constitucional. Todos estos intentos de reformas profundas terminaron sin poder cambiar efectivamente las instituciones políticas, ni servir de plataforma para el desarrollo de China.