| Resumo: | Antes de que el ferrocarril Chihuahua-Pacífico atravesara la porción chihuahuense de la Sierra Madre Occidental, que ha abierto al turismo esa maravillosa región de México, solamente los indios tarahumares, los chabochis (barbados) o mestizos de la sierra, y los misioneros jesuitas sabían de la grandiosidad de esos bárbaros. De cuando en cuando aparecían por allí algunos exploradores, o aventureros que, en más de una ocasión, se extraviaron y perdieron la vida, o por imprudencia o por falta de información. En este estudio no vamos a ocuparnos de los atractivos turísticos que ofrecen las barrancas tarahumaras, sino de las descripciones y problemáticas humanas que nos han dejado en sus crónicas barranqueñas los antiguos misioneros jesuitas.
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