Las aguas subterráneas en Doñana

Los 3.400 km2 sobre los que se extiende el acuífero Almonte Marismas dependen casi enteramente del agua subterránea, tanto en lo que se refiere al abastecimiento de agua potable como al regadío. Su papel es vital en los procesos ecológicos que se desarrolla en el Parque Nacional y el Parque Natural...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Custodio Gimena, Emilio|||0000-0003-4122-8098, Palancar Sánchez, Mariano
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:1995
País:España
Institución:Universitat Politècnica de Catalunya (UPC)
Repositorio:UPCommons. Portal del coneixement obert de la UPC
Idioma:español
OAI Identifier:oai:upcommons.upc.edu:2117/191287
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/2117/191287
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Parque Nacional de Doñana (Spain)
Hydrogeology
Groundwater
Huelva
Andalucía
España
Parc Nacional de Doñana (Andalusia)
Aigües subterrànies
Hidrogeologia
Àrees temàtiques de la UPC::Enginyeria civil::Geologia::Hidrologia subterrània
Descripción
Sumario:Los 3.400 km2 sobre los que se extiende el acuífero Almonte Marismas dependen casi enteramente del agua subterránea, tanto en lo que se refiere al abastecimiento de agua potable como al regadío. Su papel es vital en los procesos ecológicos que se desarrolla en el Parque Nacional y el Parque Natural del Entorno. Existen dos regiones diferencias: 1. las arenas, cuyo acuífero es de carácter freático recargado por la precipitación, 2. la marisma, en la que bajo sedimentos arcillosos holocenos se encuentran paleocauces de gravas y arenas y el acuífero regional resulta confinado. El contacto entre ambas regiones forma un ecotono que es también una franja importante de descarga de agua subterránea, junto con otras a lo largo del Arroyo de la Rocina, que cruza las formaciones arenosas occidentales. El nivel freático está próximo a la superficie de modo que existen lagunas permanentes y temporales en la vegetación natural o plantada. El establecimiento de una importante superficie de regadío y de captaciones para el abastecimiento de poblaciones supone una interferencia con las descargas naturales de agua subterránea que soportan vegetación y encarcamientos esenciales para la vida natural que se pretende proteger mediante la creación de los Parques. También supone un riesgo de introducción para nutrientes y otros productos químicos, los que a la larga pueden afectar notablemente a los ecosistemas. Por todo ello se han llevado y se están llevando a cabo estudios regionales y de detalle con el apoyo de Instituciones Centros de Investigación Universitarios. La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir junto con el Servicio Geológico de Obras Públicas, ha realizado una red de control piezométrico que cubre todo el territorio con baterías de sondeos que permiten controlar el nivel piezométrico de cada horizonte permeable del subsuelo. Así como se ha realizado una red de 10 estaciones que controla todas las entradas de agua superficial al Parque, posibilitando la obtención de los caudales drenados del acuífero. Por último se plantea la necesidad de una red de control de calidad de las aguas subterráneas, para lo cual se está construyendo un sondeo piloto multitubo que permitirá avanzar en el conocimiento de la contaminación por nitratos y de otros contaminantes agrícolas.