Crisis económica y reorganización del espacio industrial

La geografía industrial, identificada genéricamente como disciplina inserta en el área de la geografía económica y dedicada al análisis de las interrelaciones dinámicas que se establecen entre la industria y el espacio, está conociendo un cúmulo de profundas y rápidas transformaciones desde hace apr...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Carrera Sánchez, M.ª del Carmen, Méndez Gutiérrez del Valle, Ricardo
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:1986
País:España
Institución:Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
Repositorio:DIGITAL.CSIC. Repositorio Institucional del CSIC
OAI Identifier:oai:digital.csic.es:10261/10972
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10261/10972
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Geografía económica
Geografía industrial
Descripción
Sumario:La geografía industrial, identificada genéricamente como disciplina inserta en el área de la geografía económica y dedicada al análisis de las interrelaciones dinámicas que se establecen entre la industria y el espacio, está conociendo un cúmulo de profundas y rápidas transformaciones desde hace aproximadamente una década. Una parte de esas Innovaciones es de orden esencialmente conceptual y metodológico y se relaciona con la revisión crítica de las teorías de localización de corte neoclásico, importadas directamente del campo de la economía, que a partir de los años 60, y particularmente en la geografía anglosajona, irrumpieron en forma brusca ile la mano de las nuevas corrientes teorético-cuantitativas. Tanto los enfoques behavioristas, ínteresados en destacar los componentes psicosociales que condicionan la percepción y la toma de decisiones empresariales en materia de localización (frente al economicisnio y reduccionismo prccedentes), como especialmente los radicales o estructuralistas, que insisten en el caracter de producto social inherente a los espacios industriales, en relación con las estrategias cambiantes de agentes concretos enmarcadas dentro de la lógica del capital> supusieron un cuestionamiento serio de las preguntas hasta entonces consideradas como relevantes, así como de las respuestas explicativas ofrecidas. La incorporación de la Teoría General de Sistemas> realizada también en esos años, se convirtió asimismo en un instrumento metodológico de notable interés y operatividad para estudiar la estructura y el dinamismo de unos espacios industriales cada vez más integrados, en relación con la creciente importancia alcanzada por las grandes compañias multinacionales y la progresiva segmentación territorial y empresarial de los procesos productivos.