Oposición y colaboración: la prensa sevillana ante los sucesos de Barcelona de 1909

Resulta comúnmente admitido que las relaciones entre el poder político y los medios de comunicación han sido siempre tensas. Desde la aparición de la imprenta a mediados del siglo XV, el estado ha intentado controlar por diversos procedimientos la difusión de toda publicación que pudiera poner en cu...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Ruiz Acosta, María José
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:1999
País:España
Institución:Universidad de Sevilla (US)
Repositorio:idUS. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla
OAI Identifier:oai:idus.us.es:11441/95827
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/11441/95827
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Prensa sevillana
Sucesos de 1909
Barcelona 1909
Descripción
Sumario:Resulta comúnmente admitido que las relaciones entre el poder político y los medios de comunicación han sido siempre tensas. Desde la aparición de la imprenta a mediados del siglo XV, el estado ha intentado controlar por diversos procedimientos la difusión de toda publicación que pudiera poner en cuestión la gestión de los asuntos públicos. A veces con medidas especialmente duras, como el edicto publicado por Francisco I de Francia en 1535, que establecía la pena de horca para los que imprimiesen cualquier texto sin licencia (Fernández Alonso, 1998: 15). Las palabras de María Isabel Fernández Alonso acerca de la actitud defensiva adoptada por los poderes frente a la libre difusión de informaciones resultan perfectamente aplicables al caso español. Baste, en este sentido, recordar cómo, desde comienzos del siglo XVI, pragmáticas, decretos y normas de diferente rango han sido una constante en la legislación sobre prensa aplicada en nuestro país. En esa línea, el sistema establecido por Antonio Cánovas del Castillo en 1875 reproduciría, en más de una ocasión, esquemas ya empleados en la península desde los tiempos de los primeros Austrias. Ese constituiría, pues, nuestro primer objetivo: mostrar cómo a comienzos de la presente centuria, el comentario periodístico acerca de determinados asuntos resultaba incompatible con los objetivos marcados desde las altas instancias estatales. Mas, el tema elegido nos resulta igualmente atractivo por otro motivo. El estudio de la visión que dieron los diarios acerca de los sucesos acaecidos en Barcelona durante el verano de 1909 nos sirvió para analizar las peculiaridades de los rotativos españoles en un momento de transición; una etapa -coincidente temporalmente con el cambio de siglo- en la que, si bien empezaba a asentarse el carácter informativo de los medios impresos, no era extraño encontrar la pervivencia de esquemas políticos, restos del sistema comunicativo imperante en la centuria precedente.