El comportamiento de la élite política en la crisis del reinado de Isabel II (1863-1864)

En este trabajo se estudia el comportamiento de la élite política en el momento más crítico del régimen constitucional en el reinado de Isabel II, entre 1863 y 1864. Analiza la estabilidad gubernamental y parlamentaria, la colaboración entre los partidos políticos, la representación y el sistema de...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Vilches García, Jorge
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2019
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/12823
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/12823
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Unión Liberal
Partido Moderado
Partido Progresista
Sistema de partidos
Isabel II
Liberal Union
Moderate Party
Progressive Party
Party system
Isabella II of Spain
Gobiernos
Parlamentos
Partidos y grupos políticos
Historia contemporánea
5904.03 Poder Legislativo
5905.06 Partidos Políticos
5504.02 Historia Contemporánea
Descripción
Sumario:En este trabajo se estudia el comportamiento de la élite política en el momento más crítico del régimen constitucional en el reinado de Isabel II, entre 1863 y 1864. Analiza la estabilidad gubernamental y parlamentaria, la colaboración entre los partidos políticos, la representación y el sistema de partidos tras la ruptura y el fracaso de la Unión Liberal. El régimen se basaba en el principio de la doble confianza, de la Corona y las Cortes, pero la primera de ellas resultaba inútil si dicha élite obstruía deliberadamente el normal funcionamiento del sistema, hacía oposición sistemática en las Cortes para derribar Gobiernos, se negaba o vetaba a Gobiernos de coalición, primaba el cálculo partidista para no depurar el sistema electoral y otras leyes, alimentaba la división de su propio partido y se negaba o impedía la integración política. El objetivo del trabajo es comprobar si el comportamiento de la élite impidió la estabilidad del sistema y obligó a un ejercicio de la designación regia más allá de la lógica de una monarquía constitucional.