Servidoras de Dios, leales al Papa: las monjas de los Monasterios Reales

Los monasterios fundados por los reyes de España dibujan un escenario en el que las comunidades religiosas desarrollan su vocación religiosa supeditada a una doble obediencia: al Papa como cabeza de la Iglesia, la esfera de la fe; y al Rey como patrono, la esfera del poder. Papado y monarquía Habsbu...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Sánchez Hernández, María Leticia
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2014
País:España
Institución:Universidad Autónoma de Madrid
Repositorio:Biblos-e Archivo. Repositorio Institucional de la UAM
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.uam.es:10486/662499
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10486/662499
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Patronato real
Papado
Monjas fundadoras
Concilio de Trento
Clausura femenina
Historia
Descripción
Sumario:Los monasterios fundados por los reyes de España dibujan un escenario en el que las comunidades religiosas desarrollan su vocación religiosa supeditada a una doble obediencia: al Papa como cabeza de la Iglesia, la esfera de la fe; y al Rey como patrono, la esfera del poder. Papado y monarquía Habsburgo forman un binomio indisoluble, que une la fe y la política, que en el caso de los monasterios reales se va a dejar sentir de una forma decisiva. En este sentido, podríamos hablar perfectamente de tres lealtades a las que están obligadas las monjas reales: Dios, Papa, Rey. Dos de los conventos más emblemáticos surgidos en el Madrid de los siglos XVI y XVII muestran con toda claridad las lealtades referidas, gracias a unas condiciones existenciales de las monjas excepcionales: las clarisas de las Descalzas Reales fundadas por Juana de Portugal, y las agustinas recoletas de la Encarnación fundadas por Margarita de Austria.