Ausiàs March. Cantos de amor. Versión castellana de Jorge de Montemayor

El libro que el lector tiene en sus manos es una edición filológica de la versión castellana de los cantos de amor del poeta valenciano Ausiàs March (1400-1459), preparada y publicada (València, 1560) por el escritor portugués Jorge de Montemayor (c. 1520-1561). A esta versión la precedió otra, de B...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Alemany Ferrer, Rafael
Tipo de recurso: libro
Fecha de publicación:2024
País:España
Institución:Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir
Repositorio:RIUCV. Repositorio de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir
Idioma:español
OAI Identifier:oai:riucv.ucv.es:20.500.12466/4552
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12466/4552
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Poesía
5505.10 Filología
6202 Teoría, Análisis y Crítica Literarias
Descripción
Sumario:El libro que el lector tiene en sus manos es una edición filológica de la versión castellana de los cantos de amor del poeta valenciano Ausiàs March (1400-1459), preparada y publicada (València, 1560) por el escritor portugués Jorge de Montemayor (c. 1520-1561). A esta versión la precedió otra, de Baltasar de Romaní, publicada en València en 1539, que recoge tan solo 46 poemas. La de Montemayor, aunque tampoco llega a ser completa, eleva el corpus traducido en la anterior a 97 composiciones. La traducción del autor portugués supone un digno intento de aclimatación de los viejos poemas de March a los presupuestos estéticos y conceptuales de la poesía renacentista castellana, lo que, sin duda, explica el éxito considerable que alcanzó, del que dan fe las reediciones de que fue objeto en 1562 y 1579. Estas últimas son fruto de unos nuevos contextos específicos de producción, ajenos a la editio princeps, tal como evidencian la incorporación de nuevos paratextos y la supresión de otros del libro publicado en 1560. Por otra parte, la anotación crítica exhaustiva de las variantes de los tres testimonios textuales, permite concluir que el texto más fiable es el de la edición príncipe, que aún pudo revisar Montemayor, mientras que las dos reediciones póstumas que le siguieron, salvo en algunos casos muy contados, empeoran el de la edición originaria.