La filosofía y el aburrimiento: idilios y desengaños
El aburrimiento es concebido en nuestro tiempo como un fenómeno a evitar a toda costa. Esto es así debido a la hegemonía del discurso clínico que ha provocado que el aburrimiento albergue en la actualidad nociones patológicas y médicas. Además, la psicología ha venido repitiendo sin miramientos que...
| Autor: | |
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| Tipo de recurso: | tesis de maestría |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2020 |
| País: | España |
| Institución: | Universidad de Sevilla (US) |
| Repositorio: | idUS. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla |
| OAI Identifier: | oai:idus.us.es:11441/105772 |
| Acceso en línea: | https://hdl.handle.net/11441/105772 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Aburrimiento Ocio Thaumázein Filosofía Patología Boredom Leisure Philosophy Pathology |
| Sumario: | El aburrimiento es concebido en nuestro tiempo como un fenómeno a evitar a toda costa. Esto es así debido a la hegemonía del discurso clínico que ha provocado que el aburrimiento albergue en la actualidad nociones patológicas y médicas. Además, la psicología ha venido repitiendo sin miramientos que hasta finales del siglo XX el aburrimiento apenas había suscitado el interés de los investigadores. Sin embargo, la historia de la filosofía y la literatura desmienten este tópico absurdo. El aburrimiento, teniendo en cuenta las metamorfosis históricas que han ido modelando su concepción, ha sido objeto de numerosas reflexiones desde la Antigüedad hasta la época contemporánea. No obstante, ha sido el aburrimiento complejo y sus radiaciones disfuncionales -recordemos el grito de Théophile Gautier ‘plutôt la barbarie que l’ennui’- el que ha acaparado toda la atención por parte de filósofos y escritores relegando a un papel residual al aburrimiento sencillo. Uno de nuestros propósitos a lo largo de la presente investigación será reivindicar un mayor espacio de estudio desde las disciplinas filosóficas de esta variante del aburrimiento. Creemos que para filosofar se requiere de un particular estado de ánimo o páthos hacia el cual podría conducir el aburrimiento sencillo. Este tipo de aburrimiento, como decía Miguel de Unamuno, es un licor agridulce que dispone al ser humano al asombro. El thaumázein domina desde el primer movimiento hasta el último la gran sinfonía inacabada que es la filosofía. Pero la ética del trabajo propia de las sociedades neoliberales se opone a la actitud ociosa y distraída que se requiere para la filosofía. En nuestras sociedades el ocio está sometido a la misma presión productiva que el tiempo laboral y en consecuencia vamos por el mundo ajenos a cualquier perplejidad. |
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