La enseñanza agrícola y la escuela primaria italiana

La enseñanza elemental italiana dura cinco años, de los seis a los doce, es obligatoria y la reciben gratuitamente más de cuatro millones y medio de niños. Entre las materias docentes no figura la agricultura como tal asignatura, pero se proporcionan algunas nociones sobre el estudio del medio ambie...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Albero Gotor, Benito
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:1956
País:España
Institución:Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP)
Repositorio:Redined. Red de Información Educativa
OAI Identifier:oai:redined.educacion.gob.es:11162/71318
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11162/71318
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:formación agraria
escuela primaria
Italia
escuela
Descripción
Sumario:La enseñanza elemental italiana dura cinco años, de los seis a los doce, es obligatoria y la reciben gratuitamente más de cuatro millones y medio de niños. Entre las materias docentes no figura la agricultura como tal asignatura, pero se proporcionan algunas nociones sobre el estudio del medio ambiente, dirigido a que los escolares observen atentamente los animales y las plantas del lugar para poder reconocer sus características generales; también nociones de Geografía, referentes a morfología del terreno, hidrografía , fenómenos meteorológicos, flora, fauna y consecuentemente, su elevación y cultivos, encaminados siempre a la mejor adecuación del ambiente a las necesidades del individuo, de la familia y de la comunidad ; y con el de Ciencias Naturales, dirigido a secundar los intereses del niño por el mundo de la naturaleza, orientándole no sólo hacia la observación cada vez más analítica y ligada de los tipos vegetales y animales existentes en el lugar, sino a desarrollar un amor por las plantas y animales. Además, la enseñanza primaria se propone educarlos para que demuestren sus habilidades prácticas con el fin de ayudarle a encontrar su puesto en ambiente social y económico o la integración de la cultura básica con el trabajo, sin pretender llegar a la formación profesional específica.