La socialización de lo impreso. Las lecturas fronterizas que potencian El Tío Clarín (Sevilla, 1864-1867) y La Campana (Sevilla, 1867-1868)
Este texto aborda de forma indiciaria los modos en los que pudieron ser manejados y leídos los semanarios satíricos sevillanos El Tío Clarín (1864-1867) y La Campana (1867-1868), publicación esta última que sustituyó a El Tío Clarín tras su suspensión. Estudiando la estrategia editorial a partir de...
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2022 |
| País: | España |
| Institución: | Universidad de Sevilla (US) |
| Repositorio: | idUS. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla |
| OAI Identifier: | oai:idus.us.es:11441/169065 |
| Acceso en línea: | https://hdl.handle.net/11441/169065 https://doi.org/10.15581/003.35.3.123-139 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Prensa satírica Caricatura Modos de lectura Siglo XIX Historia cultural Lenguaje público Ilustrador Satirical press Cartoons Ways of reading Nineteenth century Cultural history Public language Cartoonist |
| Sumario: | Este texto aborda de forma indiciaria los modos en los que pudieron ser manejados y leídos los semanarios satíricos sevillanos El Tío Clarín (1864-1867) y La Campana (1867-1868), publicación esta última que sustituyó a El Tío Clarín tras su suspensión. Estudiando la estrategia editorial a partir de las huellas dejadas por el editor, se comprueba la participación del periodismo satírico en la socialización de la cultura impresa, que deviene en gráfico informativa en el cruce paradójico de tres variables: la inestabilidad política en las postrimerías del reinado de Isabel II, la vigilancia extrema que se ejerce sobre la prensa en 1867 y el avance lento, pero continuado, en la modernización del mercado editorial. Basados en la combinación de la imagen satírica, la comicidad y los géneros populares, ambos semanarios facilitan el acceso a la actualidad desde la práctica de la razón crítica y la apelación a los sentidos, presentando indicios reveladores sobre los modos simultáneos de manejar tal objeto. Se pasaría de la lectura tipográfica a la icónica, de la lectura compartida a la lectura silenciosa, además de señalar tanto los espacios donde pudieron producirse, entre la esfera pública (la calle) y la vida privada (el salón del hogar), como los colectivos que pudieron encarnar tales usos: las mujeres y los niños. Son estos modos de relación establecidos por los lectores con el semanario los que convierten a esta prensa en popular antes de la Septembrina y en el tránsito hacia el capitalismo de edición. |
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