El Macizo de Peñalara (Sistema Central Español). Morfoestructura y modelado
El Macizo de Peñalara se localiza en el sector central de la Sierra de Guadarrama (Sistema Central Español) y sus cimas sobrepasan en unos 200 m el nivel general de cumbres que presenta aquí 2100 m de cota media absoluta (Fig. 1). En la estructura de bloques (Block mountain) que caracteriza el relie...
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Fecha de publicación: | 2004 |
| País: | España |
| Institución: | Universidad Complutense de Madrid (UCM) |
| Repositorio: | Docta Complutense |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:docta.ucm.es:20.500.14352/51481 |
| Acceso en línea: | https://hdl.handle.net/20.500.14352/51481 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | 551.324(234.1) (234.1)551.324 Sierra de Guadarrama Montaña intraplaca Geomorfología Glaciar y Periglaciar Sistema Central Español Guadarrama mountain range Intraplate mountain Glacial and Periglacial Geomorphology Spanish Central System Geodinámica 2507 Geofísica |
| Sumario: | El Macizo de Peñalara se localiza en el sector central de la Sierra de Guadarrama (Sistema Central Español) y sus cimas sobrepasan en unos 200 m el nivel general de cumbres que presenta aquí 2100 m de cota media absoluta (Fig. 1). En la estructura de bloques (Block mountain) que caracteriza el relieve de esta montaña intraplaca de reactivación Alpina, el Macizo de Peñalara corresponde a una dovela flanqueada por bloques más deprimidos (Fig. 2). Los límites del Macizo están asociados a fallas y, dentro de ellas, destacan las pertenecientes a los sistemas NNE-SSW y NNW-SSE (Fig. 3). La litología dominante del zócalo son ortogneises glandulares (también hay algunos leucocráticos) de edad preordovícica. Localmente aparecen rocas plutónicas (leucogranitos aplíticos) y filonianas (Aplitas) del ciclo hercínico. Los sedimentos de las coberteras mesozoicas (del Cretácico) y cenozoicas (del Paleógeno y Mioceno) y los recubrimientos de mayor entidad (de origen fluvial) se localizan en la fosa o depresión intramontana aledaña de El Paular o Alto Lozoya (Fig. 4). En el Macizo, sin embargo, afloran los materiales del zócalo o aparece recubiertos por Formaciones Superficiales o depósitos reciente (cuaternarios) discontinuos y de poca entidad: es le caso de los depósitos fluvioglaciares y torrenciales de los fondos de las gargantas, los tills de los complejos morrénicos pleistocenos (Fig. 5), y los depósitos de vertiente (aglomerados de bloques o canchales y lenguas de solifluxión) debidos a la actividad periglaciar. En hombreras, rellanos, y planicies de las cimas o de los piedemontes, abundan las depresiones semi-endorreicas (navas, algunas de origen cárstico) donde se producen fenómenos de decantación de finos (limos, arcillas) y reducción (depósitos turbosos). En las cimas y tramos superiores de las laderas, en cotas que superan los 2000 m., hay formaciones de ambiente frío (nivación y ciclos de helada), con signos de actividad. Son surcos o canales de arroyada por fusión nival, flujo de derrubios (debris flow), pedreras de bloques con crestas de imbricación, y suelos estructurados (rosetas, guirnaldas, enlosados) con signos de flujo (Figs. 6 y 7). La magnitud e intensidad de dichos fenómenos, es un tema que se debe investigarse en profundidad y servirá para concretar la idoneidad o no de definir estas áreas como un verdadero ambiente o piso periglaciar. |
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