Hipertensión intraabdominal secundaria a la resucitación en el shock

La presión intraabdominal (PIA) es la presión dentro de la cavidad abdominal. El aumento de la misma o hipertensión intraabdominal (HIA) en pacientes con patología abdominal es ya conocida desde hace más de un siglo, sin embargo, la HIA secundaria desarrollada tras la resucitación con volumen en pac...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Amestoy Torre, Élida
Tipo de recurso: tesis doctoral
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2017
País:España
Institución:CBUC, CESCA
Repositorio:TDR. Tesis Doctorales en Red
OAI Identifier:oai:www.tdx.cat:10803/405522
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10803/405522
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Hipertensió intraabdominal
Hipertensión intraabdominal
Intra-abdominal hypertension
Síndrome compartimental abdominal
Abdominal compartiment syndrome
Ressucitació
Resucitación
Resuscitation
Ciències de la Salut
61
Descripción
Sumario:La presión intraabdominal (PIA) es la presión dentro de la cavidad abdominal. El aumento de la misma o hipertensión intraabdominal (HIA) en pacientes con patología abdominal es ya conocida desde hace más de un siglo, sin embargo, la HIA secundaria desarrollada tras la resucitación con volumen en pacientes en shock es aún desconocida. El intercambio de gases, agua y solutos entre los comparDmentos del líquido intravascular y el líquido intersDcial Denen lugar sobretodo a través de los capilares. La estructura de los capilares varía de un tejido a otro y por ello no todos poseen la misma permeabilidad. En condiciones normales, la membrana endotelial es relaDvamente impermeable, pero ante un insulto como en la sepsis, la célula endotelial cambia de un fenoDpo quiescente (anDcoagulante, anDadhesivo, vasodilatador), a uno acDvado (procoagulante, proadhesivo y vasoconstrictor). Este fenómeno produce un aumento desmesurado de la permeabilidad vascular, aumento del líquido al espacio intersDcial e HIA secundaria. Esta situación se ve agravada por la resucitación con volumen que precisan los pacientes que ingresan por shock en las Unidades de Cuidados Intensivos. Llevamos a cabo un estudio prospecDvo observacional durante 21 meses en el que se incluyeron pacientes que ingresaron por shock hipovolémico hemorrágico, hipovolémico no hemorrágico y shock distribuDvo que precisan de resucitación con volumen. Valoramos el Dpo de shock, la presencia de patología abdominal asociada en el momento de ingreso, las entradas, las pérdidas de fluidos y el balance durante los 7 primeros días de ingreso, la variable principal PIA recogida durante los primeros dos días cada 6 horas y posteriormente como PIA máxima diaria, las variables hemodinámicas que describen el shock, variables que describen los diferentes fallos orgánicos (respiratorio, abdominal, renal, abdominal), estancias en UCI/hospitalaria y mortalidad. Se incluyeron en el estudio 106 pacientes. Según las variables analizadas y los resultados obtenidos mediante el análisis mulDvariante adecuado obtuvimos los siguientes resultados. Los factores independientes asociados al desarrollo de HIA en el paciente en shock son la presencia de patología abdominal al ingreso y el volumen total de fluidos administrados. La incidencia de HIA secundaria a la resucitación con volumen en el shock es del 89,7% y la incidencia de síndrome comparDmental abdominal (SCA) del 1.9%. El día de mayor HIA es el tercero. La HIA en los pacientes con shock de origen abdominal es mayor que la de los pacientes que ingresan por shock de otro origen. El volumen de resucitación acumulado al tercer día que mejor predice el desarrollo de HIA es 7681 mL y el volumen que mejor predice el desarrollo de HIA grado III, es decir, pacientes suscepDbles de desarrollar SCA, es 18743 mL. La HIA se correlaciona con la estancia en UCI y la estancia hospitalaria global. El factor que influye de manera independiente en el desarrollo de HIA en el paciente en shock sépDco de origen abdominal es el volumen de cristaloides acumulados durante los tres primeros días. Por lo que concluimos que la incidencia de HIA secundaria a la resucitación con fluidos es elevada. Dicha resucitación recibida durante los tres primeros días de ingreso en UCI de los pacientes que ingresan por shock hipovolémico hemorrágico, hipovolémico no hemorrágico y shock sépDco con patología abdominal, debe realizarse con prudencia guiada mediante monitorización hemodinámica, para diagnosDcar precozmente la HIA y así evitar y/o tratar el SCA y disminuir estancias hospitalarias.