Ironía, parodia y recepción en el cine bajo el franquismo. De Esa pareja feliz (Luis García Berlanga, 1951) a Furia española (Francesc Betriu, 1974)
Este artículo analiza la ironía y la parodia como estrategias de un discurso fílmico elusivo en la situación de falta de libertad de expresión generada por la censura franquista. Trabajamos sobre un corpus de películas amplio y diverso, para evitar la singularidad poco representativa de los análisis...
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2020 |
| País: | España |
| Institución: | Varias* (Consorci de Biblioteques Universitáries de Catalunya, Centre de Serveis Científics i Acadèmics de Catalunya) |
| Repositorio: | Recercat. Dipósit de la Recerca de Catalunya |
| OAI Identifier: | oai:recercat.cat:10459.1/68450 |
| Acceso en línea: | https://doi.org/10.5209/aris.63709 http://hdl.handle.net/10459.1/68450 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Franquismo Cine Ironía Parodia Recepción fílmica Francoism Cinema Irony Parody Film reception |
| Sumario: | Este artículo analiza la ironía y la parodia como estrategias de un discurso fílmico elusivo en la situación de falta de libertad de expresión generada por la censura franquista. Trabajamos sobre un corpus de películas amplio y diverso, para evitar la singularidad poco representativa de los análisis de casos concretos, lo que también permite apreciar la evolución en el uso ambos recursos. Atendemos sobre todo a las condiciones básicas para su recepción, como la existencia de lugares compartidos entre los autores y los públicos, la necesidad de que estos últimos configuren un autor implícito al que atribuir cierta intencionalidad y, en relación con lo anterior, la presencia una serie marcadores en los textos que suscitan la interpretación irónica o permiten apreciar la existencia de textos parodiados. La práctica de la ironía y la parodia alimentan la existencia de una comunidad de receptores capacitada para su interpretación, y esta se amplía considerablemente en los últimos años del franquismo. Finalmente, las ironías y las parodias nunca se quedan en mero juego textual, y en muchos casos están al servicio de la sátira. |
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