Un banquete ideal: ni mata ni engorda

Si te acercas a Barcelona puedes asomarte a La Pedrera y disfrutar de un festín para la vista..., que además no engorda. "No siempre los distintos órganos de los sentidos actúan por separado, aislados unos de otros; en numerosas ocasiones, por el contrario, existen fluctuaciones, fronteras impr...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Biblioteca de la Facultad de Bellas Artes, UCM
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2011
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/43185
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/43185
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Exposición
arte
Barcelona
banquete
Mercedes Replinger
Bellas Artes
Exposiciones de arte (Bellas Artes)
Crítica de arte
6203 Teoría, Análisis y Critica de las Bellas Artes
Descripción
Sumario:Si te acercas a Barcelona puedes asomarte a La Pedrera y disfrutar de un festín para la vista..., que además no engorda. "No siempre los distintos órganos de los sentidos actúan por separado, aislados unos de otros; en numerosas ocasiones, por el contrario, existen fluctuaciones, fronteras imprecisas, entre unos y otros. De hecho, la equivalencia entre el placer en la boca y el placer estético configuró el término gusto para describir las reacciones frente a las obras de arte. El ojo, por lo tanto, puede actuar como una boca, tal y como señala oportunamente la expresión popular "comer con los ojos". La naturaleza muerta, ese extraño y peculiar género de la pintura, fue durante siglos el plato preferido de este ojo glotón que no dejó de saciarse ni con los paupérrimos alimentos de las vanguardias ni con la aparición de otros procedimientos, como la fotografía o el video, que se han encargado de prolongar y renovar, sorprendentemente, la vida de una naturaleza no tan muerta". (Mercedes Replinger. Comer con los ojos. En: El arte del comer. Barcelona, 2011, p. 29).