La escultura en movimiento: el corazón del taller del artista
El taller es un lugar donde el artista crea y produce la obra, pero también un entorno controlado íntegramente por él, que le permite estar presente e intervenir su forma de mostrarla. En la galería, el museo, la obra queda fijada, inmovilizada. La mano del artista ya no está junto a sus creaciones,...
| Autor: | |
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Fecha de publicación: | 2018 |
| País: | España |
| Institución: | Universidad Europea (UEM) |
| Repositorio: | ABACUS. Repositorio de Producción Científica |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:abacus.universidadeuropea.com:11268/7390 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/11268/7390 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Constantin Brancusi Alexander Calder Marcel Duchamp Escultura |
| Sumario: | El taller es un lugar donde el artista crea y produce la obra, pero también un entorno controlado íntegramente por él, que le permite estar presente e intervenir su forma de mostrarla. En la galería, el museo, la obra queda fijada, inmovilizada. La mano del artista ya no está junto a sus creaciones, pudiendo hacer olvidar que ciertas piezas fueron concebidas como un conjunto o entorno determinado, o incluso generadas con un movimiento. Por el contrario, en el taller, con el artista, la obra puede seguir su proceso; aun cuando se la supone terminada, cada vez que su creador la toca, es activada de nuevo; recupera su potencial, vuelve a la vida. En el texto que sigue, tres conocidas obras, El Circo (1926–31) de Alexander Calder, Leda (1926) de Constantin Brancusi y la Rueda de Bicicleta (1913-1964) de Marcel Duchamp, son analizadas desde el contexto del taller, de su puesta en escena y de su movimiento. Tres obras maestras en el corazón del lugar de creación que modifican su significado por su movimiento, que con su acción participan del conjunto del taller del artista. |
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