La importancia de la dieta en la degeneración macular asociada a la edad y su relación con el pigmento macular

La Degeneración macular asociada a la edad (DMAE), se define como una enfermedad degenerativa que cursa con alteraciones del epitelio pigmentario de la retina (EPR), la membrana de Bruch y la coriocapilaris. Las anomalías en el EPR provoca una degeneración del mismo y de los fotoreceptores de la ret...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Delgado Melendro, Carlos
Tipo de recurso: tesis de maestría
Fecha de publicación:2014
País:España
Institución:Universidad de Valladolid
Repositorio:UVaDOC. Repositorio Documental de la Universidad de Valladolid
OAI Identifier:oai:uvadoc.uva.es:10324/7057
Acceso en línea:http://uvadoc.uva.es/handle/10324/7057
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Degeneración macular - Tratamiento
Descripción
Sumario:La Degeneración macular asociada a la edad (DMAE), se define como una enfermedad degenerativa que cursa con alteraciones del epitelio pigmentario de la retina (EPR), la membrana de Bruch y la coriocapilaris. Las anomalías en el EPR provoca una degeneración del mismo y de los fotoreceptores de la retina central o área macular causando una pérdida de la visión central irreversible (Chen et al., 2010). La etapa inicial de la enfermedad se caracteriza por la presencia de drusas constituidas por el acúmulo de depósito extracelular entre el EPR y la membrana de Bruch. No obstante, la presencia de drusas no implica el desarrollo de la enfermedad ya que en algunos casos, su manifestación puede ser debido al normal envejecimiento del tejido. Sin embargo, un número elevado de drusas y el daño prologado del EPR junto a una respuesta inflamatoria crónica, puede conducir a la formación de grandes áreas de atrofia retinianas (atrofia geográfica) característico de uno de los dos tipos de DMAE, llamada seca o no exudativa; o incluso puede inducir el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos coroideos (neovascularización coroidea) producto de una angiogénesis anormal que conduce a la denominada DMAE húmeda o exudativa. En este tipo de DMAE los neovasos, altamente frágiles y con mayor permeabilidad vascular, pueden llegar a romper la membrana de Bruch y causar hemorragias subretinianas así como exudación de fluidos, deposición lipídica, desprendimiento del EPR, cicatrices fibróticas o una combinación de todo lo anteriormente mencionado (Jager et al., 2008).