Teoría de la evolución y sociedad: 150 años y una nota de atención

En 1858 se realizó el anuncio público de la teoría de la evolución de las especies por selección natural, con la lectura de los trabajos de Charles Darwin y Alfred Russell Wallace, seguidos al año siguiente por la publicación del Origen de las especies de Darwin. Representó un cambio trascendente en...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Torralba Burrial, Antonio|||0000-0002-4957-2080
Tipo de recurso: capítulo de libro
Fecha de publicación:2009
País:España
Institución:Universidad de Oviedo (UNIOVI)
Repositorio:RUO. Repositorio Institucional de la Universidad de Oviedo
Idioma:español
OAI Identifier:oai:digibuo.uniovi.es:10651/24736
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10651/24736
http://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/3160472.pdf
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Evolución
Divulgación científica
Sociedad
Descripción
Sumario:En 1858 se realizó el anuncio público de la teoría de la evolución de las especies por selección natural, con la lectura de los trabajos de Charles Darwin y Alfred Russell Wallace, seguidos al año siguiente por la publicación del Origen de las especies de Darwin. Representó un cambio trascendente en la forma de ver el mundo que nos rodea y, por consiguiente, también en la de vernos a nosotros mismos. Tras 150 años de acumulación de pruebas, la teoría de la evolución, el cambio en las características de los seres vivos que ocurre con el transcurrir de las generaciones, ha adquirido gran robustez, penetrando en todos los aspectos de las Ciencias de la Vida, y siendo aceptada como un hecho por los científicos y la mayoría de la sociedad. La evolución, como explicación científica del mundo vivo, nos permite conocer las relaciones y parentescos entre los distintos grupos de organismos, incluidos los humanos, y cómo han llegado a ser lo que son. Además, nos ayuda a comprender los procesos que afectan a esta biodiversidad. Nos permite estudiar nuestras relaciones con los parásitos y las enfermedades que provocan, lo que nos sirve para combatirlas gracias a unos principios que también son utilizables con las plagas que atacan nuestros cultivos. No se trata de la compresión de unos experimentos concretos, o de una teoría con una aplicación limitada en la vida real, la evolución es el principio organizador de toda la Biología moderna, y es necesario formar ciudadanos con una cultura científica adecuada para comprender el mundo en el que vivimos.