El Poder ejecutivo en Marruecos en la Constitución de 2011

Nuestro estudio se centró en las transformaciones del poder ejecutivo en Marruecos. Comprender este poder define su sistema político. Esto se debe a la existencia de una monarquía presente, activa e importante, además de ser protagonista de una presencia conservadora, espiritual y simbólica, como re...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Halmi Berrabah, Abdessamad
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2018
País:España
Institución:Universitat Autònoma de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ddd.uab.cat:190481
Acceso en línea:https://ddd.uab.cat/record/190481
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Marroc.
Poder executiu
Descripción
Sumario:Nuestro estudio se centró en las transformaciones del poder ejecutivo en Marruecos. Comprender este poder define su sistema político. Esto se debe a la existencia de una monarquía presente, activa e importante, además de ser protagonista de una presencia conservadora, espiritual y simbólica, como resultado de la "legitimidad" histórica y clásica. Desde los años ochenta del siglo XX, el debate académico y político sobre la eficiencia de las actividades del Gobierno ha sido considerable. Con la adopción de la Constitución de 2011, se ha intensificado aún más. Al simplificar, podemos clasificar las diferentes posiciones en dos opciones principales que hemos discutido: Por un lado, hay una tendencia doctrinal que considera que hay señales de una transición política lenta en Marruecos; Por otro lado, otros autores consideran que estas reformas son temporales, excepcionales y sin efectividad en el estado profundo del Majzén, mientras que el monarca continúa teniendo poderes políticos y ejecutivos, muy similares a los regímenes presidenciales. Para mediar en este debate, debe tener la perspectiva histórica del desarrollo institucional del Poder Ejecutivo en la Constitución de 2011. El texto supremo de 2011 aparece en un momento histórico particular, durante un período de inestabilidad política provocada por las primeras revueltas de la "primavera democrática". Además, para algunos autores, es una reacción del Poder para evitar males mayores en forma de revoluciones o cambios radicales en el sistema político tras el crecimiento y la expansión del movimiento de protesta de 20 de febrero. El nuevo movimiento habría empujado al rey Mohamed sexto, para evitar peores escenarios, a iniciar el comienzo de profundas reformas constitucionales. Para determinar si los poderes del jefe del Gobierno son efectivamente los de un modelo de monarquía parlamentaria comparable al observado en muchos países europeos, hemos estudiado cuidadosamente el nombramiento del jefe del Gobierno, la formación del Gobierno, el programa político y la investidura. Por otro lado, las relaciones con otras potencias también eran información valiosa: en primer lugar, la relación entre el jefe del Gobierno y el Rey, pero también con otros miembros del Gobierno, con la administración pública, con el Poder Legislativo, con el Poder Judicial y con el Tribunal Constitucional. La presentación del programa político en el Consejo de Ministros, la singularidad del proceso de nominación, así como el nombramiento de altos funcionarios mostraron claramente estas tensiones latentes. El objetivo central de este trabajo fue tratar de analizar, de acuerdo con el marco legal y constitucional y la práctica del poder ejecutivo, las facultades que el jefe del Estado y el jefe del Gobierno realmente mantienen juntos o por separado.