Impacto de la inflamación y fibrosis en la función del injerto renal

A pesar de los grandes avances en el campo del trasplante renal (TR), los resultados a largo plazo aún no son óptimos. Varios estudios han demostrado que diversos factores como la inflamación precoz y/o la presencia de fibrosis intersticial (FI) están asociados a un peor pronóstico del injerto, pero...

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Detalles Bibliográficos
Autor: DaSilva Santos, Iara|||0000-0001-8203-6135
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2019
País:España
Institución:Universitat Autònoma de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ddd.uab.cat:211325
Acceso en línea:https://ddd.uab.cat/record/211325
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Inflamació
Trasplantació d'òrgans, teixits, etc
Ronyons
Descripción
Sumario:A pesar de los grandes avances en el campo del trasplante renal (TR), los resultados a largo plazo aún no son óptimos. Varios estudios han demostrado que diversos factores como la inflamación precoz y/o la presencia de fibrosis intersticial (FI) están asociados a un peor pronóstico del injerto, pero todavía se trata de un tema controvertido. En este estudio analizamos el estado inflamatorio (Banff, macrófagos CD68+, fenotipos de macrófagos M1-M2) y la expresión génica de múltiples factores relacionados con la inflamación y FI (TGF-β1, metaloproteinasas, proteínas de matriz extracelular, entre otros) en injertos procedentes de donantes cadáver (DC) y los comparamos con un grupo control de donantes vivos (DV). Así mismo analizamos la potencial asociación de estos factores, ya desde antes de la implantación, con diversas variables clínicas y con la función renal a medio-largo plazo. Entre otros hallazgos, confirmamos que los órganos procedentes de DC presentan un mayor infiltrado intersticial de macrófagos CD68+ y describimos que tanto la expresión génica de varias proteínas pro-inflamatorias como pro-fibróticas se encuentran significativamente incrementadas en los DC incluso antes de la implantación. También observamos un aumento en la expresión génica de proteínas que promueven la infiltración leucocitaria, especialmente macrófagos, en el tejido (MCP-1, ICAM-1), así como de mediadores de inflamación como TNFα, IL1β. También se observó un aumento en la expresión génica de receptores de membrana de los macrófagos que les confiere el fenotipo inflamatorio (M1) así como el antinflamatorio (M2). En los DC también se observó un aumento significativo de los precursores y mediadores de FI. Es de destacar que muchos de estos parámetros (inflamatorios y pro-fibróticos) se asociaron a la función renal estimada (MDRD) en distintos tiempos de seguimiento. El análisis multivariante (regresión lineal múltiple) mostró que tanto la función retrasada del injerto como la expresión génica de TGF-β1 a los cuatro meses fueron predictores independientes de la función del injerto del último control (media 5.8 1.0 años). En conclusión, confirmamos la estrecha interconexión entre inflamación y fibrosis especialmente en el TR de DC, que ésta se inicia ya antes de la implantación y persiste post-TR y que estos factores muy precoces (potencialmente tratables) pueden determinar el pronóstico del injerto a largo plazo.