| Sumario: | Este artículo se centra en los comportamientos políticos y opiniones que tuvieron los principales ministros del Consejo de Estado, el órgano más importante del gobierno de la Monarquía, acerca de si existía la necesidad de llegar a una tregua o paz con Portugal, reino rebelde desde 1640, y de las dificultades para llevar a cabo tanto la guerra de Portugal como las negociaciones de paz. A partir de 1660 los intentos por reconquistar el territorio luso fueron más intensos pero la muerte de Felipe IV en 1665, dejó en una complicada situación a la regente Mariana de Austria, que presionada por el propio Consejo y la difícil situación internacional de la Monarquía Hispánica, no tuvo más remedio que acceder a la firma de la paz en 1668. La mediación de Inglaterra en las conversaciones de paz no gustó a muchos y provocó las principales desavenencias dentro del Consejo. La política exterior de la Monarquía Hispánica en los primeros años del reinado de Carlos II está presidida por el objetivo de hacer frente a la ambición de Luis XIV. Motivo principal que movió al Consejo de Estado y a la Regencia a firmar una paz que, después de tantos años de lucha, confirmará la independencia de Portugal.
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