Una "parodia wagneriana" de Chapí: "El cisne de Lohengrin"
El cisne de Lohengrin (1905) es una zarzuela cómica en un acto y cinco cuadros en la que Ruperto Chapí parodia en un par de ocasiones el estilo musical wagneriano. Por otro lado, el autor del texto, Miguel Echegaray, hace que el cisne de la popular ópera de Wagner aparezca en varias escenas, actuand...
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| Tipo de recurso: | capítulo de libro |
| Fecha de publicación: | 2012 |
| País: | España |
| Institución: | Universidad de Oviedo (UNIOVI) |
| Repositorio: | RUO. Repositorio Institucional de la Universidad de Oviedo |
| Idioma: | inglés |
| OAI Identifier: | oai:digibuo.uniovi.es:10651/21642 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/10651/21642 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Ruperto Chapí Miguel Echegaray parodias wagnerianas recepción de Wagner en Madrid Regeneracionismo Wagnerian parodies reception of Wagner in Madrid Regenerationism |
| Sumario: | El cisne de Lohengrin (1905) es una zarzuela cómica en un acto y cinco cuadros en la que Ruperto Chapí parodia en un par de ocasiones el estilo musical wagneriano. Por otro lado, el autor del texto, Miguel Echegaray, hace que el cisne de la popular ópera de Wagner aparezca en varias escenas, actuando así como una especie de hilo conductor o idée fixe de la trama. El cisne, concebido como emblema del repertorio wagneriano, simboliza los conceptos de modernidad e ilustración, en la creencia de que la obra del compositor alemán debe ser un poderoso instrumento de civilización espiritual. El asunto de la zarzuela es, en este sentido, manifestación del debate regeneracionista desarrollado en España tras el desastre colonial del noventa y ocho, enfrentando dos posiciones aparentemente contrarias: europeísmo frente a tradición. La primera está defendida por el alcalde de un pueblo salmantino que partidario del progreso, del adelanto y del «buen gusto», pretende incluir en el programa de fiestas de la feria de mayo unos juegos florales y una representación de Lohengrin. El cacique rival, por el contrario, es partidario de que haya corridas de toros y picantes funciones de género chico. Las pretensiones de ambos bandos –si ha de haber festejos taurinos o juegos florales, ópera o representaciones «alegres»– dan lugar a un disparatado argumento en el que las actividades organizadas por sendos grupos acaban siendo interrumpidas intempestivamente por el bando rival. A pesar de no tener grandes pretensiones, tras el análisis de la música podemos concluir que El cisne de Lohengrin es una zarzuela que, abordando la problemática regeneracionista desde una perspectiva humorística, refleja en numerosas ocasiones el talento dramático de Chapí. |
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