Dar al retrato nueva luz .Vicente Carducho, Lázaro Díaz del Valle y el género del retrato en España en el siglo XVII

Durante las dos últimas décadas, varias destacadas publicaciones y una serie de exposiciones temporales han ido revelando la complejidad semántica y formal que caracterizó al retrato durante la Edad Moderna. En España, y durante el siglo xvii, se dio una estrecha vinculación entre la teoría y la prá...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Riello Velasco, José María
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2025
País:España
Institución:Universidad Autónoma de Madrid
Repositorio:Biblos-e Archivo. Repositorio Institucional de la UAM
Idioma:español
OAI Identifier:oai:dnet:biblosearchi::8ec9f7658bc1867eb68261dc0f91088e
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/10486/761600
https://dx.doi.org/10.4000/140sq
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Diego Velázquez
géneros pictóricos
Lázaro Díaz del Valle
pintura religiosa
retrato
tratados de pintura
Arte / Bellas Artes
Descripción
Sumario:Durante las dos últimas décadas, varias destacadas publicaciones y una serie de exposiciones temporales han ido revelando la complejidad semántica y formal que caracterizó al retrato durante la Edad Moderna. En España, y durante el siglo xvii, se dio una estrecha vinculación entre la teoría y la práctica pictóricas entorno al género; de alguna manera, esta circunstancia lo particulariza respecto a otros géneros pictóricos, yen especial en comparación con la pintura religiosa, que, desde mi punto de vista, se aleja de lo que plantea la teoría de la imagen coetánea. Este artículo repasará la reivindicación que del retrato hicieron los tratadistas españoles más relevantes y, en particular, Lázaro Díaz del Valle, un cantor de la Capilla Real aficionado a la genealogía y, también, al arte de la pintura, que además fue conocido de muchos de los mejores pintores españoles contemporáneos, entre ellos Diego Velázquez. Su manuscrito sobre la pintura, escrito entre 1656 y, al menos, 1662, está relacionado con las aspiraciones artísticas y nobiliarias del pintor, y a ellas no es ajeno el hecho de que pueda considerarse un tratado sui generis sobre el retrato