El consentimiento informado en el ámbito sanitario responsabilidad civil y derechos constitucionales

En este primer epígrafe vamos a tratar de contextualizar el tema objeto de estudio y a desarrollar las justificaciones oportunas acerca de la elección del mismo, la estructura escogida e, incluso, la propia formulación del título. Lo cierto es que el término consentimiento informado es lo suficiente...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Ortiz Fernández, Manuel
Tipo de recurso: libro
Fecha de publicación:2021
País:España
Institución:Universidad Miguel Hernández de Elche
Repositorio:REDIUMH. Depósito Digital de la UMH
OAI Identifier:oai:dspace.umh.es:11000/31700
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/11000/31700
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:CDU::3 - Ciencias sociales::34 - Derecho
Descripción
Sumario:En este primer epígrafe vamos a tratar de contextualizar el tema objeto de estudio y a desarrollar las justificaciones oportunas acerca de la elección del mismo, la estructura escogida e, incluso, la propia formulación del título. Lo cierto es que el término consentimiento informado es lo suficiente gráfico para advertir al lector acerca del contenido. En este sentido, el consentimiento informado supone, básicamente, el reconocimiento del derecho de todo paciente a decidir sobre aquellas cuestiones vinculadas a su salud. No obstante, este hecho no siempre ha estado presente en la sanidad, pues el establecimiento de los derechos en el ámbito médico se ha ido produciendo de forma paulatina y paralela a los cambios sociales, culturales y, por ende, jurídicos. En suma, hemos asistido a un cambio de paradigma que supone dejar de entender la relación médico-paciente y las obligaciones del facultativo tal y como lo veníamos haciendo. Durante muchos años se entendió que el profesional, por sus conocimientos especializados y su experiencia, era el mejor posicionado para tomar las decisiones sobre la salud de sus pacientes. Además, se partía de la ausencia de responsabilidad del médico, ya que la medicina no era una ciencia exacta. En este sentido, Hipócrates 1 señaló en el siglo IV a.C.: «Mi razonamiento es el mismo acerca de los demás recursos de que se sirve la medicina, que de todos ellos afirmo que, en los casos que el médico no los aplica con éxito, hay que echarle la culpa al poder de la dolencia, no a la ciencia».