Cousas d'en Ca Trones : poesía ya cuentos na nuesa l.lingua
[ES] Guadalupe Lorenzana, lacianiega de Cagual.les d’Arriba, es autora de múltiples poemas y cuentos en los que, además de la belleza literaria, muestra un gran dominio de nuestra lengua en todas sus dimensiones, desde el léxico hasta los aspectos fraseológicos. Por otro lado, tiene un conocimiento...
| Autor: | |
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| Tipo de recurso: | libro |
| Fecha de publicación: | 2019 |
| País: | España |
| Institución: | Universidad de León |
| Repositorio: | BULERIA. Repositorio Institucional de la Universidad de León |
| OAI Identifier: | oai:buleria.unileon.es:10612/24878 |
| Acceso en línea: | https://hdl.handle.net/10612/24878 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Literatura Poesía Cuentos 5701.07 Lengua y Literatura |
| Sumario: | [ES] Guadalupe Lorenzana, lacianiega de Cagual.les d’Arriba, es autora de múltiples poemas y cuentos en los que, además de la belleza literaria, muestra un gran dominio de nuestra lengua en todas sus dimensiones, desde el léxico hasta los aspectos fraseológicos. Por otro lado, tiene un conocimiento profundo de la cultura tradicional de la zona, lo que le permite llenar de contenido muy auténtico toda su obra literaria. Los poemas y cuentos de Guadalupe Lorenzana han resultado ganadores en diversos certámenes literarios y estaban hasta ahora dispersos en distintas publicaciones, por lo que se hacía necesaria la recopilación de todos ellos. Por fin, en la presente obra Cousas d’en Ca Trones reúne Guadalupe gran parte de su producción literaria, agrupada en los poemas de la primera parte del libro y en los textos narrativos de la segunda. Es muy interesante el prólogo que la autora nos escribe para su propia obra. En las líneas de «Así me entenderéis mejor» relata Guadalupe su trayectoria vital en relación con la lengua y, también, con la creación literaria. Desde la memoria de la infancia en la que ya percibía la melodía de la lengua propia hasta el proceso de concienciación lingüística va recorriendo hitos significativos. Recuerda Guadalupe los estudios en León, donde el carismático don Waldo Merino Rubio en una de sus clases no dejó de observar los rasgos fonéticos de nuestra lengua. Yo también guardo una pequeña anécdota de don Waldo. Lo conocí en 1977, cuando comencé a dar clases en la entonces llamada «Escuela de Magisterio» de León, y me hizo esas mismas observaciones fonéticas, además de especular sobre el significado etimológico y germánico de mi nombre. En enero de 1978 le mostré el calendario na nuesa tsingua que correspondía a aquel año, en el que figuraba el escudo de los marqueses de Palacios y la leyenda del santu Macarru. «Eso viene de santu Macariu», me dijo él y seguimos comentando aspectos de nuestra pequeña, y gran, lengua. Guadalupe hace un repaso de lo que la llevó a escribir las creaciones de este libro: el ejemplo de autoras importantes como Eva González o Emilce Núñez, la lectura de aquella revista extraordinaria que fue El Calecho, las actividades de distintas personas e instituciones, los cursos que desde hace ya muchos años (sí, muchos: son ya dieciocho), se hacen en la Casa de la Cultura de Vil.lablinu. También ha trabajado Guadalupe en la difusión de nuestro patrimonio lingüístico y cultural con sus actividades en la radio, en las escuelas o en grabaciones que 11 han ayudado a conocer nuestra cultura en los medios de comunicación. De cualquier poema o cuento podríamos extraer textos muy significativos. Yo no me resisto a mencionar, por ejemplo, la evocación de ese árbol que es una referencia inevitable: Ail.lí no mediu ta Él, dereitu, bigardón… mandando cona sua groma. O esta magistral descripción de una escena narrativa: El calechu ta entamáu. Las cartas na mesa, los paisanos preparaos, la madre embrocada nel.la pa mirare la partida… En definitiva, una nueva aportación a la brillante literatura pésica de estos últimos años. Otra luz en el firmamento que queremos construir para nuestra lengua. |
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