Aplicación de la proteómica en la búsqueda de biomarcadores de glomeruloesclerosis segmentaria y focal y nefropatía por cambios mínimos

La nefropatía por cambios mínimos (NCM) y la glomeruloesclerosis segmentaria y focal (GSF) primaria son enfermedades glomerulares definidas por lesiones en los podocitos y las principales causas de síndrome nefrótico idiopático. Este síndrome se caracteriza por proteinuria, hipoalbuminemia, hiperlip...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Pérez Jiménez, Vanessa
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2017
País:España
Institución:Universitat Autònoma de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ddd.uab.cat:175998
Acceso en línea:https://ddd.uab.cat/record/175998
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Proteòmica
Síndrome nefròtica
Marcadors bioquímics
Descripción
Sumario:La nefropatía por cambios mínimos (NCM) y la glomeruloesclerosis segmentaria y focal (GSF) primaria son enfermedades glomerulares definidas por lesiones en los podocitos y las principales causas de síndrome nefrótico idiopático. Este síndrome se caracteriza por proteinuria, hipoalbuminemia, hiperlipidemia y edema, sin una etiología conocida. El diagnóstico definitivo de las enfermedades glomerulares suele requerir la realización de una biopsia renal, pero se trata de una técnica invasiva y no exenta de complicaciones. La evaluación histológica de la biopsia renal requiere el estudio mediante microscopio óptico, electrónico e inmunofluorescencia, así como una cantidad de muestra adecuada, con un número mínimo de glomérulos que permitan evidenciar el daño en los casos de lesiones focales. En ocasiones, el estudio histológico puede ser similar y no concluyente, por ejemplo, en la GSF es complicado identificar la lesión si el tejido biopsiado no contiene glomérulos afectados, y puede ser erróneamente clasificada como una NCM. Obtener el diagnóstico correcto de estas enfermedades es fundamental para poder realizar un tratamiento efectivo, ya que la NCM es típicamente sensible al tratamiento con corticoides, mientras que la GSF es generalmente resistente este tratamiento. Para evitar errores en el diagnóstico, un reto importante en nefrología es encontrar biomarcadores que permitan diferenciar entre estas dos entidades glomerulares de manera no invasiva. Durante las últimas décadas, los grandes avances tecnológicos en el campo de la proteómica han alentado la búsqueda de biomarcadores diagnósticos de numerosas enfermedades. En el caso de las enfermedades glomerulares, se han propuesto numerosos biomarcadores diagnósticos, pero son todavía muy preliminares. La mayoría de ellos se han encontrado mediante el estudio del proteoma urinario. En esta tesis, se utilizaron dos enfoques proteómicos diferentes para analizar tanto el peptidoma como el proteoma urinario de pacientes diagnosticados de NCM y GSF. El peptidoma se analizó mediante el uso de esferas magnéticas seguido de un análisis por espectrometría de masas MALDI-TOF, mientras que el análisis del proteoma se llevó a cabo mediante 2D-DIGE y espectrometría de masas MALDI-TOF. Como resultado, se identificaron algunas proteínas como posibles biomarcadores candidatos capaces de diferenciar entre NCM y GSF. Uno de los candidatos fue la alfa-1-antitripsina. Esta proteína estaba aumentada en pacientes glomerulares al comparar con individuos sanos, y también permitió la diferenciación entre NCM y GSF. Mediante 2D-DIGE, varios spots identificados como alfa-1-antitripsina mostraron un mayor volumen en la NCM. Esta proteína se cuantificó por ELISA en la orina de un grupo independiente de pacientes y se observaron concentraciones más elevadas en los pacientes con NCM. Por otra parte, mediante el estudio de la peptidoma urinario, un péptido de alfa-1-antitripsina mostró diferencias entre NCM y GSF, con mayor intensidad en aquellos con NCM. Mediante el estudio del peptidoma urinario, varios péptidos de uromodulina mostraron una mayor intensidad en la población sana al comparar con pacientes glomerulares. Uno de estos péptidos permitió la diferenciación entre NCM y GSF, con mayor intensidad en la GSF. Otras proteínas, halladas mediante 2D-DIGE, también fueron propuestas como posibles candidatos en el diagnóstico diferencial de NCM y GSF: transferrina, histatina-3, proteína 39S ribosomal L17, estaban aumentados en la NCM, y calretinina, estaba aumentada en la GSF. La validación por ELISA, en la orina de un grupo independiente de pacientes, confirmó estas diferencias. Se desconoce el papel de estas proteínas en la patogenia de las enfermedades aquí estudiadas. Sin embargo, estos resultados sugieren la utilidad de estas proteínas en el diagnóstico diferencial y no invasivo de NCM y GSF. Del estudio del peptidoma resultó publicado un trabajo: Urinary peptide profiling to differentiate between minimal change disease and focal segmental glomerulosclerosis. PloS One. 2014;9(1):e87731.