Nicaragua: de la revolución estatista a la profundización agroexportadora

El presente capítulo señala que el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) no ha cambiado sustancialmente el modelo agrario existente tras su vuelta al poder en 2007, y que ha mantenido el modelo neoliberal que se desplegó en el período posrevolucionario (1990-2006) incrementado la producció...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Martí i Puig, Salvador
Tipo de recurso: capítulo de libro
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2018
País:España
Institución:Varias* (Consorci de Biblioteques Universitáries de Catalunya, Centre de Serveis Científics i Acadèmics de Catalunya)
Repositorio:Recercat. Dipósit de la Recerca de Catalunya
OAI Identifier:oai:recercat.cat:10256/17533
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10256/17533
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Nicaragua -- Política agrícola
Nicaragua -- Agriculture and state
Descripción
Sumario:El presente capítulo señala que el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) no ha cambiado sustancialmente el modelo agrario existente tras su vuelta al poder en 2007, y que ha mantenido el modelo neoliberal que se desplegó en el período posrevolucionario (1990-2006) incrementado la producción destinada a la exportación, aunque con la ampliación de las políticas sociales y algunos apoyos para pequeños productores En este sentido el sandinismo del siglo XXI no ha recuperado el proyecto de reforma agraria que impulsó durante la revolución (1979-1990) si no que se ha adaptado al contexto neoliberal global. Con esta lógica el Presidente Ortega aprovechó su alianza con el gobierno venezolano para incrementar la producción a través de aumentar las exportaciones agropecuarias, beneficiando así a sectores empresariales (algunos tradicionales y otros cercanos al gobierno) y estableciendo políticas de apoyo para el campesinado. Sin embargo a partir de 2016, con la disminución de la asistencia petrolera de Venezuela y el declive de exportaciones hacia dicho país, el gobierno de Nicaragua se enfrenta a un nuevo escenario lleno de retos y con menos recursos de los que ha dispuesto a lo largo de la última década