Estimulación cerebral profunda en la enfermedad de Parkinson avanzada

La Estimulación Cerebral Profunda es una estrategia terapéutica eficiente en casos bien seleccionados de pacientes con enfermedad de Parkinson avanzada. Este tipo de cirugía consiste en la estimulación eléctrica de la diana seleccionada, mediante la introducción bilateral de dos electrodos. Tiene co...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Chocrón González, Yamin
Tipo de recurso: tesis doctoral
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2015
País:España
Institución:Universidad de Sevilla (US)
Repositorio:idUS. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla
OAI Identifier:oai:idus.us.es:11441/34507
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11441/34507
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Neurología
Neurocirugía
Neurofisiología humana
Neuroanatomía humana
Descripción
Sumario:La Estimulación Cerebral Profunda es una estrategia terapéutica eficiente en casos bien seleccionados de pacientes con enfermedad de Parkinson avanzada. Este tipo de cirugía consiste en la estimulación eléctrica de la diana seleccionada, mediante la introducción bilateral de dos electrodos. Tiene como objetivo mejorar la sintomatología motora, así como las fluctuaciones on/off que presentan estos pacientes. La diana más usada es el núcleo subtalámico que presenta escasos milímetros de tamaño. El éxito de este tratamiento viene condicionado, en gran medida, por la precisión en la colocación de los electrodos. Es bien conocido que al abrir la duramadre se produce salida de Líquido Céfalo-Raquídeo y entrada de aire, con el consiguiente desplazamiento cerebral que puede afectar a la localización de la diana. Por acción de la gravedad, esta modificación que sufre el cerebro debe ser diferente en función de la colocación de la cabeza del paciente. En nuestro trabajo se ha analizado cómo influye la posición del paciente sobre el desplazamiento cerebral, y sobre la localización de la diana. Igualmente, se ha examinado qué modificaciones sufren las coordenadas de los electrodos cuando el aire empieza a desaparecer y las estructuras cerebrales se reexpanden. A la vista de los resultados de nuestro estudio, se puede concluir que la localización anatómica de la diana se ve influenciada por la orientación del cráneo en la mesa de quirófano. Sin embargo, si se utilizan todas las herramientas disponibles para aumentar la precisión en la colocación de los electrodos, la postura del paciente no resulta determinante.