Giner y la juventud universitaria de la revolución

La juventud de 1868 debería enseñar a la sociedad decaída que las convicciones se forman no teorizando en la plaza pública, sino elaborando el pensamiento en el rigor de la conciencia científica. Giner se lanza a la tarea regeneradora, apoyándose en la pequeña minoría que le escucha con interés, en...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Gómez Molleda, María Dolores
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:1976
País:España
Institución:Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP)
Repositorio:Redined. Red de Información Educativa
OAI Identifier:oai:redined.educacion.gob.es:11162/71534
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11162/71534
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:historia de la educación
filosofía de la educación
universidad
Giner de los Ríos, Francisco
Institución Libre de Enseñanza
Descripción
Sumario:La juventud de 1868 debería enseñar a la sociedad decaída que las convicciones se forman no teorizando en la plaza pública, sino elaborando el pensamiento en el rigor de la conciencia científica. Giner se lanza a la tarea regeneradora, apoyándose en la pequeña minoría que le escucha con interés, en esta parte de la juventud activa, enérgica que quiere vivir, no vegetar, y que está dispuesta a optar entre el mérito y la recompensa porque ambos están divorciados. Es el lema que propone a esta minoría de 1870. Atribuye un importante papel a la Universidad sobre esa minoría febril y agotada descansaba la España del futuro, según Giner. Se trataba de hacer un universitario distinto que se caracterizase por el rigor de su preparación científica y profesional, pos su integridad moral inquebrantable, por su desinterés a los medios fáciles y brillantes, por su responsabilidad social. Finalmente, había que buscar la libertad en la búsqueda de la verdad, soslayando el peligro de cualquier tutela que no tuviera como fin la formación para la libre dirección de si mismo. El grupo que se forma en esta creencias tendrá que esperar hasta 1882, para que se haga compacto y se acreciente. Fue la Institución Libre de Enseñanza (1881). Los nuevos estudiantes fueron al extranjero a ampliar sus estudios. Esta juventud fue inconformista con la Restauración, con los partidos políticos de turno e inició la divergencia ideológica, política y social con el mundo oficial y académico del sistema, viviendo en contra, sus consignas de revolución silenciosa.