Simbolismo y carretera: confluencias Trinitat Vella - Can Zam

Este proyecto se desarrolla en el ámbito del Besòs -de Sant Adrià a Can Zam-, un territorio que todavía hoy es considerado periférico y fronterizo en la urbanidad de Barcelona. La investigación parte de una mirada a la contundente infraestructura que recorre el lugar paralela al río —la Ronda Litora...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Aristizábal i Pla, Valèria
Tipo de recurso: tesis de maestría
Fecha de publicación:2025
País:España
Institución:Universitat Politècnica de Catalunya (UPC)
Repositorio:UPCommons. Portal del coneixement obert de la UPC
Idioma:español
OAI Identifier:oai:upcommons.upc.edu:2117/456487
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/2117/456487
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:City planning -- Spain -- Santa Coloma de Gramenet
Urban renewal -- Spain -- Santa Coloma de Gramenet
City planning -- Spain -- Trinitat Vella (Barcelona)
Urban renewal -- Spain -- Trinitat Vella (Barcelona)
Trinitat Vella
Can Zam
Besòs
Infraestructura
Autopista
Simbolismo
Urbanisme -- Catalunya -- Santa Coloma de Gramenet
Rehabilitació urbana -- Catalunya -- Santa Coloma de Gramenet
Urbanisme -- Catalunya -- Trinitat Vella (Barcelona)
Àrees temàtiques de la UPC::Urbanisme::Planejament urbà
Descripción
Sumario:Este proyecto se desarrolla en el ámbito del Besòs -de Sant Adrià a Can Zam-, un territorio que todavía hoy es considerado periférico y fronterizo en la urbanidad de Barcelona. La investigación parte de una mirada a la contundente infraestructura que recorre el lugar paralela al río —la Ronda Litoral—, entendiéndola no solo como barrera física, sino también como un elemento que, al recorrerlo, genera una percepción singular y característica del lugar. Las fachadas a lo largo de la carretera, devienen símbolos que conforman el imaginario de este tramo del Besòs para gran parte de la población. El Besòs es conocido desde la carretera. A partir de dos escalas de análisis —la mirada desde la carretera y la visión desde el barrio—, se identifica la Trinitat Vella como un lugar que sobrevive entre infraestructuras, con una gran confluencia de complejidades sociales y urbanísticas y, a la vez, como margen en el margen: un ámbito de posible oportunidad e intervención, donde las barreras físicas devienen nuevos elementos de percepción que pueden actuar acorde al lugar, más allá de lo material, entendiéndolo en su profundidad para descifrar la naturaleza de su transformación. La propuesta plantea un salto del barrio de la Trinitat Vella hacia el Parque de Can Zam, redefiniendo los frentes y conectándolos a través de un artilugio urbano: una pieza arquitectónica en sí misma que se relaciona intensamente con el entorno y su urbanismo, entendiendo las preexistencias reales y mentales. El proyecto añade conexiones, usos y vida, y al mismo tiempo resignifica el lugar y sus vistas de manera transversal, atendiendo las necesidades inmediatas de los barrios y contribuyendo a normalizarlo como lugar de oportunidad, reconociéndose desde el paisaje.