España y lo “moro”: ambigüedades coloniales y políticas

Edward Said señalaba la dificultad de aplicar el análisis desarrollado en Orientalismo a España, donde el islam, decía, no es totalmente un otro distante con el que se establece una relación imperial sino también una parte sustancial de la cultura española. Said reconocía lo precario de sus conocimi...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Gil Flores, Daniel
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2018
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/97775
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/97775
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:811.411.21
Islamofobia
Racismo
Colonialismo
Islam
Izquierda
Minorías étnicas (Trabajo Social)
Partidos y grupos políticos
Filología árabe
Historia contemporánea
5505.10-1 Filología Árabe
5503.01 Historia Local
5503.02 Historia Regional
5906.03 Minorías
6301.10 Sociología de la Religión
Descripción
Sumario:Edward Said señalaba la dificultad de aplicar el análisis desarrollado en Orientalismo a España, donde el islam, decía, no es totalmente un otro distante con el que se establece una relación imperial sino también una parte sustancial de la cultura española. Said reconocía lo precario de sus conocimientos sobre al-Ándalus y lo limitado de sus fuentes (Américo Castro y Juan Goytisolo), que le llevaban a afirmaciones algo extremas como que “el islam y la cultura española se habitan mutuamente en lugar de confrontarse con beligerancia”. Es innegable que lo árabe, lo islámico, lo oriental o lo moro poseen en el caso ibérico unos rasgos de familiaridad y vecindad (aunque no siempre bien avenida) inexistentes en los contextos coloniales estudiados por Said. En España siempre es discutible hasta qué punto el otro (magrebí, musulmán, etc.) no es una cierta versión de uno mismo, de ahí que la historiografía de Al-Ándalus sea más conflictiva que la de cualquier otro periodo de la historia peninsular y esté tan lastrada por posicionamientos políticos del presente. Sin embargo, esa familiaridad no solo es perfectamente compatible con una relación imperial sino que de hecho, en algunos momentos, ha sido utilizada para legitimarla. La imagen del moro violento, depravado y fanático coexiste con otra, a menudo formada con clichés complementarios —valiente, sensual, idealista—, que puede usarse para justificar la hostilidad hacia el primero. Estos dos arquetipos se combinan, además, con la dimensión espacial del aquí y el allí, puesto que en definitiva, históricamente el moro pertenece a las dos orillas del Estrecho. Lo que se intenta mostrar aquí son algunas de las implicaciones que han tenido estas ambivalencias en la historia colonial y poscolonial española y cómo se articulan, a veces de manera sorprendente tanto con los posicionamientos políticos como con la geometría variable de las líneas abismales que fundamentan la colonialidad.